A
Mariano Rajoy se le ha puesto todo muy cuesta arriba, con una posibilidad de
intervención sobre España que derrumbaría al Gobierno, pero Alfredo Pérez
Rubalcaba no lo tiene menos crudo.
La
Unidad para el Crimen Organizado (UCO)
de la Guardia Civil ha hecho un
primer atestado de 300 páginas sobre el escándalo
de los ERE de la Junta de Andalucía. Lo más apasionante, lo más tremendo,
de esas conclusiones de la Guardia Civil (anuncian más atestados), es el relato
de los desmanes perpetrados por la
Consejería de Empleo durante diez años, que han dejado un agujero de al menos 85 millones de euros.
Y
no solo eso. El periodo investigado por la UCO, el servicio policial que se
ocupa de las bandas mafiosas, incluye los
cinco años, de 2004 a 2009, en los que era consejero de Empleo José Antonio Griñán, hoy presidente pírrico de
la Junta de Andalucía.
¿Está, pues, en puertas de ser acusado o enchironado el presidente de la comunidad
autonómica más emblemática para el PSOE?
De
momento, la juez instructora, Mercedes Alaya, no ha elevado a Griñán a la
condición de acusado, pero lo cierto es que ahora está estudiando detenidamente
el atestado de la Guardia Civil, donde aparecen las autorizaciones de Griñán para destinar 40 millones de euros a unos
ERE fuera del control de gastos.
Algún
canguelo le ha entrado al presidente andaluz y a su partido, porque al conocer la
primera entrega de las investigaciones de la UCO, su consejera de Presidencia, Susana Díaz, se ha revuelto muy enrabietada contra la Guardia Civil y
la magistrada Alaya. Ninguna gracia le habrá hecho a la Benemérita y a la
señora juez que la consejera socialista tache de mentiroso el atestado y se refiera al trabajo de la juez como “instrucción
inquisitorial“.
Para
el PSOE de Rubalcaba, gravemente
herido por el descalabro electoral, obligado a reducir plantilla dejaría en la calle a 100 empleados y
con 50 millones en deudas, sería la puntilla definitiva un estallido del escándalo
de los ERE en la cabeza de la Junta de Andalucía. Adiós Griñán, adiós el territorio socialista de toda la vida, adiós
la alianza con IU. Y volver a empezar.
Lo
dicho, si Rajoy no ve la salida del túnel, Rubalcaba puede que no tenga ni
salida.



La señora Laura Gómiz, que antes de presidir la sociedad pública de créditos a empresas había dirigido la primera compañía que 


Fernando García-Romanillos