Si
te preguntan quién tiene más seguidores
en twitter, Mariano Rajoy, Belén Esteban o Pérez Rubalcaba, puedes
responder que la segunda (453.747) sin temor a equivocarte, aunque la llamada princesa del pueblo ocupe el tercer
puesto por tweets.
Como
fenómeno interclasista, intercultural,
interracial, intersocial, intersexual, intertodo, la red del pío pío a todos acoge, nadie quiere estar fuera de ella.
Por eso los políticos, gobiernen o no, se
han arrimado al twitter buscando
imagen y popularidad. Aquí, excepto el rey Juan Carlos, todos tienen su perfil.
¿Para
qué les sirve? Si miramos el del presidente
del Gobierno, con 312.573 seguidores
y 4.537 tweets, comprobamos que lo emplea como una mera agenda de actos,
digamos que notas de prensa en 140
caracteres. Y punto. Lo que pasa es que tratándose de quien se trata y estando las cosas como están, es inevitable
que le entren comentarios encendidos o
subidos de tono, imposibles en las ruedas de prensa que Rajoy nunca
convoca.
Por
ejemplo, a un tweet dando cuenta de la última reunión de la Ejecutiva del PP
con una foto, un seguidor responde “¿de
verdad cree que nos interesa esa patética
imagen de su inepto gobierno con la que está cayendo? ¡Impresentables!“.
Y el siguiente resulta más cruel al
compararlo con ZP: “por salvar a
cuatro amigotes y varios de su partido(BANKIA). Nos va a llevar a la ruina¡Lo
está haciendo peor que ZP¡“.
La censura del
twitter de Rajoy, del que evidentemente no se ocupa personalmente, es de
manga ancha. Así, deja pasar comentarios
insultantes como éste a propósito de
la foto del inquilino de la Moncloa con el presidente de La Rioja: “Que quites esa maldita sonrisa de gilipollas!!! Tu ves a algún español sonriente??!!!“.
Sin faltar los subidos de tono desenfado: “que
pasa mariano. con la rueda de prensa de hoy la prima mañana va a estar asustaita perdía. ojala los mayas no
fallen“.
Lo de Pérez
Rubalcaba es otra cosa. El jefe de la oposición le da (le dan sus
colaboradores) más marcha al perfil,
aunque el filtro sobre los comentarios de los seguidores es, curiosamente, más férreo que el empleado en Moncloa.
Se aprecian muchas entradas de militantes o de quienes
alimentan ese perfil siguiendo instrucciones
de Ferraz. El resultado es que supera a Rajoy en número de tweets, 7.643 a
28 de mayo, pero sus 125.066 seguidores son menos de la mitad que los del
presidente.
Uno increpa muy cortésmente a Rubalcaba sobre la resistencia del PSOE a una comisión
parlamentaria que investigue Bankia.
El líder socialista le responde por peteneras
y con cinismo: “es muy urgente que se
den explicaciones; por eso exigimos comparecencias y por supuesto no
descartamos comisión de investigación“.
En vista de ello, uno le dice con ironía: “soy
exvotante socialista visto que no EXIGIS una comisión de investig.te pregunto qué te parece a lista de Del boque?“ (se refiere a Vicente Del Bosque). El
máximo grado de crítica que admiten los censores de este perfil se alcanza
con esta entrada: ”¿Cómo que no descartáis, Alfredo? Os
la exigimos, coño, os la exigimos… Y seguimos esperando el giro a la izquierda“. O esta otra: “El primero en comparecer debería ser ZP no
les parece? Y después el gobernador del BE“.
Y así
van pasando el rato unos y otros.










Fernando García-Romanillos