Quedan cuatro días para que el PSOE elija al nuevo secretario general que tendrá todo el poder en sus manos, y la candidata Chacón se acaba de llevar un varapalo considerable.
El periódico El País publicaba el pasado sábado un artículo titulado Chacón & compañía con subtítulo revelador: “el influyente entorno de la exministra levanta profundas suspicacias en un sector del partido“.
Además de señalar al marido de Chacón, Miguel Barroso, como el personaje fundamental en su meteórica carrera política que cuida la imagen y el marketing de su esposa, que no las ideas, hasta el más mínimo detalle, el artículo desvela también los trapicheos de Barroso cuando vivía en el piso de arriba del Ministerio de Defensa con la titular del mismo.
Según el diario, el consorte asistía a algunas reuniones del equipo de Defensa y allí, en los despachos ministeriales, al margen del partido, pergeñó y remato la campaña de su mujer hace meses. Nunca ha dejado de controlar su actividad política.
Él diseñó el contenido de la biografía de Chacón, que pasaba por dar a conocer su origen humilde. Su padre nació en Olula del Río, Almeria, su abuela materna nacida en Burgos marchó a Barcelona para servir, sin olvidar a un abuelo aragonés que fue anarquista. ¡Cómo les habría gustado a esos familiares conocer la lujosa villa que Chacón y Barroso compraron hace año y medio en la República Dominicana por 600.000 dólares!
La catalana independentista pasó a ser, por obra y gracia de su ambición de poder, a recordar sus orígenes y a los socialistas andaluces, “el granero del PSOE“, en quienes ella confía para ganar la secretaría a Rubalcaba.
Pero ¿quién es Miguel Barroso? Periodista, comenzó su carrera política durante el Gobierno de Felipe González como jefe de prensa del ministro José María Maravall. Allí trabajó junto a Rubalcaba. Llegó a director de comunicación y director de gabinete del Ministerio de Cultura y en 1988 abandonó la política para pasar a la empresa privada.
En 2004 volvió al partido para colaborar con Zapatero en la campaña electoral y coincidió nuevamente con Rubalcaba. Tras la victoria de Zapatero, Barroso fue nombrado secretario de Estado de Comunicación, cargó que ostentó hasta septiembre de 2005. Más tarde fue director general de Casa de América de Madrid. Para entonces, las peloteras con Rubalcaba habían sido de tal magnitud que las relaciones entre ambos quedaron rotas.
Pese a haber abandonado por segunda vez la política, continuó asesorando a Zapatero por encima de sus ministros… y se casó con Chacón. Es consejero delegado de Young & Rubicam España, del grupo WPP, el holding de servicios de publicidad y comunicación más grande del mundo.
Como secretario de Estado, organizó el reparto de licencias de la TDT, fijó la fecha del apagón analógico y antiguos amiguetes obtuvieron licencias para nuevas emisoras, especialmente Jaume Roures. La amistad perdura, porque una de las empresas del catalán produce la señal que ofrece a las televisiones las imágenes de los actos de la actual campaña de Chacón.
Barroso se convirtió en el muñidor del nuevo grupo Mediapro, con La Sexta y el diario Público como estandartes. Actualmente La Sexta ha sido absorbida por Antena 3, propiedad del grupo Planeta que preside José Manuel Lara y Público ha presentado suspensión de pagos. El imperio Roures se hunde.
¿Por qué el diario El País atiza de manera inmisericorde a la candidata Chacón? Para tocar las narices a Miguel Barroso. El grupo Prisa ni olvida ni perdona la irrupción de Mediapro en el mercado del fútbol televisivo que hasta entonces era de su propiedad, dando lugar a una guerra del fútbol que aún colea..
La pugna entre Rubalcaba y Chacón tras la elección del secretario general no terminará ahí. En el PSOE son muchos los que consideran que el brazo de Barroso es muy largo. Por ahora lo único que importa a los contrincantes es la victoria, aunque Rubalcaba, con más sensibilidad política que Chacón, reconoce que el partido está desatendiendo la tarea de oposición.














Lola Canales