No lo dicen ante los microfónos, ni en tertulias o en entrevistas. Pero los analistas de la Fundación Alternativas, un think tank muy próximo al PSOE, y sus estudios realizados acerca de las elecciones 2012, hablan por sí solos.
En el patronato de esa Fundación se inscriben nombres tan sonoros como Felipe González, Teddy Bautista, Joaquín Almunia o Rosa Regás.
Pocas son las esperanzas de alcanzar la victoria y, lo que es peor, vislumbran a un PP ganador por mayoría absoluta.
Los expertos prevén que en 2012 se podría repetir el panorama electoral de 2000, cuando el PP consiguió esa mayoría absoluta con una abstención del 31%, la más alta de la historia.
Incluso el CIS da por sentada esa victoria con un diferencia de 6-7 puntos, ventaja que, según Ignacio Urquizu, subdirector de Estudios de Progreso de lacitada fundación, aún podría remontar el PSOE.
Sin embargo Mariano Torcal, catedrático de Ciencia Política de la Universitat Pompeu Fabra, considera que esa distancia de 6-7 puntos -la mayoría de sondeos dan una intención de voto superior a 10- es “insalvable“.
Los socialistas no solo no retienen a sus votantes sino que los pierden en todo el abanico ideológico. De la izquierda, un 2% y del centro, un 25%.
Por su parte los populares conservan los votos y tienen todas las papeletas para que Mariano Rajoy llegue a la Moncloa ateniéndose a una regla de oro que, según el catedrático Torcal, asegura la victoria al partido que se alza con el centro político.
Ese centro está representado por el 5 en una escala de 1 a 10, y el PP alcanza una horquilla entre el 20% y el 25%. Quien gana el centro puro, ese 5, gana las elecciones.
Para colmo, más del 70% de los ciudadanos ha asumido la alternancia y está convencido de que las elecciones 2012 las ganará el PP.
Pero ¿no pasará factura el caso Gürtel en las urnas? Parece ser que no. Los que conocen la materia y los propios candidatos coinciden en que la crisis mitigará los efectos electorales de la corrupción en los municipios afectados por la trama.

Lola Canales