¿Qué tiene en la cabeza un político que está trincando durante años y cree que nadie va a descubrir sus desmanes y desafueros? ¿Es sencillamente gilipollas o le ciega el poder?
La respuesta la tiene Jaume Matas, ex presidente del Partido Popular de Baleares y ex ministro de Medio Ambiente de José María Aznar, imputado por malversación de caudales públicos, falsedad documental, prevaricación, fraude a la administración, blanqueo de capitales y un delito electoral. Total, 24 años de prisión.
Si será patán y gárrulo este menda que se gastó 375 euros en una escobilla para el retrete, sacó de su cuenta bancaria 450 euros ¡en cinco años! y mandaba a su criada a comprar flores con la cofia puesta.
Para colmo de estulticia, él y su señora pagaban allí donde consumían (muchísimo) con billetes de 500 euros, lo que provocó denuncias anónimas a la Fiscalía y a la Agencia Tributaria. ¡Vaya par de majaderos!
Pero la cosa no tiene gracia aunque el morro de tales seres provoque hilaridad. Adenás del trinque, durante dos años sumó a los 84.000 euros anuales como presidente del Gobierno balear una compensación como ex ministro. Tras perder la presidencia, el bueno de Matas cobró del Partido Popular una pensión para desempleados de 3.475 euros al mes. Previsión de los populares para aquellos políticos que pierden su puesto y quedan, supuestamente, sin medios para subsistir .
Actualmente Jaume Matas y toda su parentela vive en Nueva York sin haber podido habitar un palacio del siglo XVI que compró en 2006 por 950.000 euros, cuando la fiscalía anticorrupción observa un descuento de 1,5 millones por la suntuosa vivienda, lo que considera cohecho.
Y Rajoy, deshojando la margarita para suspender a Matas de militancia. ¿Pues no decía Aznar: “El PP es incompatible con la corrupción”?.
P.D. Jaume Matas ha pedido voluntaria y temporalmente su militancia en el PP. Rajoy la ha aceptado deseándole “lo mejor” y que se defienda “si puede” de los cargos que se le imputan. A continuación anunció que será implacable con la corrupción. Y digo yo: ja, ja y ja.

Lola Canales