
Todos los personajes públicos, políticos o civiles, los famosos y famosetes y el largo etcétera de seres ramplones que se pasean por los platós de televisión, son vituperados o ponderados según caliente el sol.
Hasta hace pocos días era Violeta Santander, maltratada por su novio, el que apaleó a Jesús Neira cuando trataba de protegerla, la mujer más odiada de España. Pero la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde se ha convertido en la “bestia negra” de cientos de miles de internautas y a punto está de quitarle el puesto.
Isabel Pantoja, que trata de pasar desapercibida salvo cuando aparece en la portada de la revista Hola!, sigue concitando fobias en la medida que se aproxima la fecha del juicio del caso Malaya.
Borja Thyssen ha subido a la palestra de los más vilipendiados por enfrentarse a su madre exigiéndole su herencia, tras haberse pulido un buen puñado de millones, y apoderándose con nocturnidad y alevosía de documentos que pudieran favorecerle en cobrar la pasta.
La madre, Tita Cervera, por denunciarle, no se queda atrás y se reparte un enojoso ex aequo.
Joan Laporta, se supone que odiado por los millones de seguidores del Real Madrid, se siente víctima de una campaña de “desestabilización y desprestigio por parte de la caverna mediática españolista”. El presidente del Barça está convencido de que “me persiguen e intentan erosionarme por las ideas que tengo como catalán”. En cualquier caso, a Laporta lo detestan más españoles que a Belén Esteban.
Porque la Esteban se reparte con Jorge Javier Vázquez filias y fobias al fifty-fifty. O sea, que si cinco millones de españoles la apoyan incondicionalmente, según dicen, otros tantos la ponen a caer de un burro por basta y rabanera.
Lo mismo le sucede a Jorge Javier Vázquez, su jefe, y el conseguidor del espectacular aumento de la audiencia en la cadena más denigrada, Tele 5. El showman confesó hace unos días que tras el premio Ondas empezaba a sentirse querido por el público. Durante mucho tiempo, y tras la desaparición del Tomate, Jorge Javier no podía salir a la calle porque los ciudadanos de a pie proferían contra él todo tipo de insultos.
Para Pipi Estrada, Ana Obregón, Javier Bardem y José María Aznar siempre hay malas vibraciones por parte de numerosos detractores.
La pareja de Gran Hermano formada por Indhira y Arturo ha desatado enconadas pasiones. Los insultos y los odios llegan para ambos. Arturo, que tiene su club de fans y tres hijos, “uno de cada color, un niño americano-francés, la niña americana-mexicana y el otro niño afroamericano”, ha logrado que Mercedes Milá, escandalizada, haga campaña contra él y contra su familia.
¡Ah!, la entidad más odiada por los españoles es la SGAE, Sociedad General de Autores de España, que ha logrado desbancar a Hacienda.