¿Por qué el presidente del Gobierno pidió al Departamento de Estado que retirara de su página web una fotografía en la que posaban la familia Zapatero al completo, o sea, papá, mamá y sus dos hijas, de 14 y 16 años, con el matrimonio Obama? ¿Por qué visten a la gotika usanza? ¿Para preservar su intimidad? En el primer caso, es de lo más normal que unas adolescentes vistan de forma “rara” para un adulto, que lleven pircing, tatuajes, etc, etc. Eso significa que la familia Zapatero es una familia ad hoc, moderna y esas cosas, con su grado de pluralismo. En el segundo caso la contradicción es flagrante. ¿A quién se le ocurre llevar a las niñas, si se quiere preservar su intimidad como en todos estos años, al lugar del mundo donde hay overbooking de fotógrafos? ¿Derivará el debate nacional a una guerra de las niñas? Se comprende que a las niñas les haga ilusión retratarse con los Obama para su futuro álbum familiar. Se comprende también su deseo de viajar a Estados Unidos y “juntarse” con las hijas, a lo mejor se hacen amigas, del master del universo. La fotografía, tomada en el museo Metropolitan de Nueva York durante la recepción a los líderes reunidos en esa ciudad, se asemeja a los posados que los famosos aceptan hacerse con ciudadanos anónimos. En pleno escándalo nacional por la utilización pública de”Andreíta”, la familia Zapatero Espinosa marca tendencia: de sus hijas ni se sabe ni se comenta, no se le conocen los rostros, y nadie se atreve a fotografiarlas. (La agencia EFE tomó fotos de ellas en la tribuna de la Asamblea General de la ONU durante el discurso de su padre, pero por pitos o por flautas no las distribuyó). Ahora bien pasar por el “fotocol” de la primera potencia del mundo, es otra cosa.

Lola Canales