Mis amigos saben que no me caracterizo por tener mala milk. Pelín caústica sí, pero luego soy un trozo de pan. Como todo el mundo, tengo mis esperanzas y deseos, la cupiditas que decía Spinoza y no me encuentro, como decía él, entre quienes “comúnmente ignoran las causas de sus apetitos”.
Así que no me importa descubrir cuáles son mis deseos para 2009.
Que los jueces recuerden a Montesquieu: “Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa”.
Que a la ministra de Fomento, Maleni Álvarez, le pongan huevos sus AVES.
Que las protestas estudiantiles contra el plan Bolonia no cesen hasta que se reconsidere su financiación.
Que cambien de una vez los guardarraíles asesinos de moteros.
Que Mariano Rajoy se afeite la barba o el frenillo.
Que el ministro Sebastián guarde las bombillas/regalo donde quepan y no suba la luz (que la acaba de subir).
Que Bibiana Aido, ministra de = , hable más alto porque no se le oye.
Que Esperanza Aguirre siga siendo fashion victim.
Que a Zapatero no se le caigan ni el pelo ni las ojeras.
Que se aplique de una puñetera vez la ley de dependencia.
Que los nacionalistas catalanes de ERC tengan salud .
Que los feos-as, los bajos-as, los gordos-as, los tontos-as, los calvos-as, los melindrosos-as, los ansiosos-as, los hambrientos-as, los marginados-as, los extraños-as, los cercanos-as, los amigos-as…. tengan amor.
No sé si la campaña “solo con condón” evitará muchos embarazos pero desde el principio ha sido polémica. El anuncio del Ministerio de Sanidad, una horrendez, reproduce un lenguaje que ni los propios jóvenes reconocen pero ha cumplido con el objetivo de todo spot: que lo conozcan en el último rincón.
Espero que este año no le vuelva a tocar la lotería a Carlos Fabra,
No veo fácil que Karl Marx y sus teorías económicas se pongan de moda.
No es que me ría yo de la desgracia ajena, no, pero reconozco que el asunto Bernard Madoff, ese estafador de altísimo standing que ha hecho perder un potosí de dinero a los más ricos, viene a compensar la balanza de las desgracias, que siempre vence para el mismo lado.
Leo en el periódico la “fuerte ola de violentos disturbios” desatada en Grecia y la “furia de los manifestantes”, en su mayoría jóvenes estudiantes, tras la muerte de un joven de 15 años que acudió a una manifestación contra la situación social del país y fue alcanzado por un tiro cuando la Policía “disparó tres veces al aire”.
Lola Canales