Me quedo de piedra cuando me entero de que Belén Esteban ha sido objeto de un estudio sociológico en la Universidad Carlos III de Madrid, Formatos híbridos y melodrama en televisión: el caso de Belén Esteban como heroína postmoderna.
¡Jolín!, que diría la ínclita, torciendo el morro al compás. ¡Heroína postmoderna! Claro que, pensándolo bien, esta chica fascina a las masas, atrapa a un público que sigue día a día el culebrón de su vida en vivo y en directo, sus desdichas y sus esperanzas… Como las protagonistas de Dickens, Balzac o Víctor Hugo, Belén rozó el cielo cuando enamoró al torero desde su humilde origen. Como aquellas, cayó en picado despreciada por los habitantes de Ambiciones, abandonada con su hija y sin fortuna. Así comenzó todo…
Desde hace cinco meses la boda de Belén Esteban ha sido tema diario de conversación, en paralelo con la de Yo soy Bea, que reunió a más de cinco millones de espectadores. La de Belén no irá a la zaga. El patito feo convertido en cisne, la rana en princesa…
Por fin llega el anhelado día en el que lucirá un vestido de El Corte Inglés, el gran almacén de las clases medias, mucho más coherente con sus objetivos existenciales.
Fiel a su personaje rabanero, la clave de su éxito, lleva un lustro en televisión impartiendo opinión. Como dice Harry el sucio: “Las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno”.
Véanse ciertas opiniones postmodernas de Belén:
“Para ciertos trabajos yo no reúno los requesitos”.
“Yo no soy chulita, así que ten cuidao, ¿vale?”.
“Yo tengo todo en condiciones y creo en la justicia de España”.
“Yo ato muchos cabos a cuerdas”.
“Las chicas de barrio también tenemos clase”.
“Aquí está el doctor Liendre, que de todo habla y de nada entiende” (A Alejandro Lequio).
“Yo sé hacer más cosas además de decir Andreíta, cómete el pollo, coño”.
“Esa es un córreme y díle”.
“Mis picos… de audiencia, ¿eh?, que hay gente mu mal pensada, es que se salen”.
Tiene su pourquoi el Festival de Cine Erótico. Treinta millones de personas están conectadas diariamente a sexo explícito en cualquiera de las 260 millones de páginas web que ofrecen porno.
Que le pregunten al padre de la niña Mari Luz, que ya tiene recogidas cerca de un millón de firmas para el endurecimientos de las penas a los pederastas, qué le parece el Día del Orgullo Pederasta o International Love Boy Day (Dia del Amor al Niño).
Menudo portadón el de la revista ¡Hola!. Flavio Briatore, el capo de Renault Fórmula 1, posa el día de su boda con Famaztella S. A. al completo.
Lesbiana, de facciones duras y poco agraciadas, seria, de aspecto frío y distante, sin verter una lágrima… Dolores Vázquez tenía todas las papeletas para ser considerada culpable del asesinato de Rocío Wanninkhof.
La ministra de Igualdad no va a soportar el peso de su cartera. Un asunto más, delicadísimo, a añadir: la violencia que ejerce la mujer hacia el otro género, el hombre, que también existe y está mejor “visto”.
Bibana Aído está que se sale. En el Foro Nueva Sociedad se ha puesto seria y, “miembras al margen”, ha dicho que “la prostitución es una realidad social no aceptable”, que “está relacionada en muchísimos casos con la violencia, con la inmigración, con muchísimos problemas de fondo “ y “desde luego no la aceptamos en ningún caso”, por lo que “lucharé contra la trata de blancas”. Se entiende que también de negras, por aquello de la igualdad.
Rodríguez Zapatero no ha pronunciado todavía la palabra crisis y continúa luciendo esa sonrisa Mr. Bean que ya cansa. Con la que está cayendo.
Bibana Aído,
Lola Canales