Qué días estamos viviendo, menos mal que un puente siempre alivia. En 48 horas se han juntado la sentencia del 11 M, las explicaciones de Zapatero sobre el pifostio de los trenes en Barcelona, la ley de Memoria Histórica con quíta esta coma de aquí, pon el acento allí, y a ver si firmamos…
Están buenas las cosas como para dar con una letra para el himno nacional que no hiera sensibilidades, que se olvide de patriotismos y banderas y que nos represente a todos. Pues así las cosas en breve se reunirá el jurado, cuatro hombres y dos mujeres, que decidirá entre cerca de 7.000 composiciones la más “abstracta y generalista”, “creíble y que hable de la nación” y que se llevará el gato al agua.
El autor de la magna letra pasará a la historia pero no percibirá derechos, que recaerán en el Estado. Algunas de las propuestas se han dado a conocer en distinto medios, yo me he trabajado internet y he encontrado de todo. Desde lo más chusco a lo más exquisito. Y una gran mayoría de absurdeces.
De todas las que he visto (y oido), la más chachi, la más surrealista a la vez que “políticamente correcta” es la letra de Gomaespuma:
¡Viva España! Y todos los productos del suelo español
que nos hacen gozar,
pan con aceite, morcilla y jamón
viva la dieta del Mediterráneo.
Gazpacho, lentejas
buen vino de la tierra
atún y boquerón,
marisco y chuletón,
dulces de almendras y miel, fruta fresca,
Brandy, orujo, cava y siesta en el colchón.
Si a esta guasa se le añade la interpretación, magistral, del reputado coro Magerit, el triunfo está cantado.
Si Juan Luis Cano y Guillermo Fesser se presentasen a las elecciones, arrasarían.

Anda que no le costó ser nombrado presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Por tres veces recusaron a Javier Gómez Bermúdez en el Consejo General del Poder Judicial y por tres veces la mayoría conservadora de la digna institución le sacó a flote en detrimento de Baltasar Garzón, que se quedó con la miel en los labios. Gracias a tan dificultoso nombramiento se ha podido consagrar como juez del 11 M. Casi nada.
Como el caballo de Atila, que donde pisaba no crecía la hierba, “la Maleni”
“No existe la casualidad y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas
Ganador de un Oscar, del Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional y del Premio Nobel de la Paz… La verdad incómoda, el documental más taquillero de la historia de EE.UU,. 23 millones de dólares en cuatro meses, le está dando a Al Gore un montón de alegrías. Su éxito sin precedentes es tan mediático y global como el caso Madeleine.
Tenía que verlo con mis propios ojos. Media hora de televisión que se ha convertido en un ”fenómeno social”, pues 5.000.000 de espectadores se repantingan todos los días en el sofá para recrearse en el execrable modus vivendi de tres parejas. Escenas de matrimonio, con guión del ex ventrilocuo José Luis Moreno, perspicaz productor, me ha dejado confusa.
Es culto, inteligente, con frecuencia brillante y goza del don de la palabra. Pero Federico Jiménez Losantos tiene una mala leche que no le cabe en su cuerpo enteco. Y tiene poder. Bastante poder. A la derechona la pone firme cuando quiere. A Maricomplejines, como llama a Mariano Rajoy, le critica hasta el color de la corbata. Federico J.L. no tiene mano izquierda sino otra derecha. Dos derechas. Bidextro.
“El divorcio es un mal. Si fuera bueno Dios no lo prohibiría”, dice el jesuita Jorge Loring en su libro Para salvarte, que ha caido en mis manos por esos avateres de la vida. Asegura haber vendido 1.280.000 ejemplares sólo en España… No me extraña, salvarte por 14 euros…
Fue una noche de infarto. Todo
Nada. Que no hay forma de llevarse una sorpresa con el premio. Años atrás aún se hacían qunielas. En las últimas ediciones, veinticuatro horas antes del fallo del jurado ya se conocen
Lola Canales