Me cuenta una amistad nada peligrosa que las aguas corren revueltas en la revista Zero. Todo empezó cuando la publicación le propuso al que fuera candidato socialista a la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, el breve, aparecer en la portada. Ante su negativa, y tras el correspondiente mosqueo, hicieron la misma propuesta a Alberto Ruiz Gallardón. Evidentemente, aceptó sin pensarlo dos veces.
A partir de ese momento, en Zero hubo división de opiniones. Unos reprochaban a Sebastián haber perdido una gran oportunidad y otros se quejaban de que un señor del PP, por muy alcalde que fuera, apareciera en su revista aprovechándose del tirón.
El asunto se saldó con siete cartas de dimisión, entre ellas la de la histórica Mili Hernández, que protagonizó una curiosa anécdota en una Feria del Libro con el rey Juan Carlos.
El monarca saludó a Mili, que estaba en una de las casetas y al mirar los títulos de los libros dijo: “¡Ah!, sexualidad“, a lo que Hernández respondió: “No, homosexualidad“. Según cuentan, el Rey se acercó a Gallardón y le dijo en buen tono: “Mariquitas“, y Mili respondió: “Mariquitas y bolleras“.
Afortunadamente, por estos pagos no existen seres como el presidente polaco, Lech Kaczynski. En la pasada cumbre europea tuvo que renunciar, para obtener otros beneficios, a la claúsula sobre moral que pretendía imponer la persecución de gays y transexuales. Menudo cafre.
En fin, que los gay exhiban su orgullo y celebren fiestas me parece de perlas, pero quien no quiera visibilizarse también está en su derecho. ¿O no?
Lola Canales