De Juana Chaos lleva 113 días en huelga de hambre. Probablemente haya batido ya un record de resistencia. Bobby Sands, el histórico militante del IRA, murió tras un ayuno de 66 días, como protesta por el trato inhumano que recibían los presos políticos irlandeses en las cárceles británicas.
A De Juana le han vuelto a colocar una sonda y le han inmovilizado para evitar que se la retire, en un intento de preservar su vida y evitar el impacto emocional que causaría su muerte. Desde un punto de vista ético, ¿es lícito violentar a un ser humano (De Juana lo es pese a su extrema crueldad) hasta ese punto? ¿Es correcto mantenerlo con vida por cuestiones políticas? ¿La huelga de hambre es un delito o un derecho?
El 1 de mayo de 1969, pleno franquismo, las presas políticas de la madrileña cárcel de Ventas, entre las que me encontraba, cantamos la Internacional a modo de celebración. La respuesta de la directora de la prisión, Ana María de la Rocha, no se hizo esperar.
Tras considerar aquel cántico una falta muy grave, nos castigó a 21 días de celda de aislamiento. Aquello significaba pasar las veinticuatro horas encerrada en la celda completamente vacía con una estricta alimentación por medio del escasisímo rancho.
Nuestra respuesta tampoco se hizo esperar: nos declaramos en huelga de hambre indefinida. Acabo de publicar un libro contanto ésta y otras experiencias carcelarias.
Las primeras veinticuatro horas sin comer son terribles, el dolor de estómago, las contracciones, van en aumento y los pinchazos resultan insoportables. A las 48 horas se entra en un estado de laxitud que se va convirtiendo en un ritmo lento, lentísimo, para moverse, hasta la postración. A partir de entonces…
En el franquismo, la huelga era considerada un delito. Hoy, en la mayoría de países entre ellos España, es un derecho. ¿Qué se hace, pues, con De Juana, ya que su huelga de hambre resulta un tanto particular? ¿El odio y la venganza deben marcar la pauta? ¿Se le tiene que administrar alimento por la fuerza? ¿Se le debe dejar morir como así ha decidido?.
Tengo unos ahorrillos y estaba yo pensando dónde gastármelos. La otra tarde quedé con una amiga para merendar y me hizo una sugerencia algo extraña: "Los podías emplear en "algo" de cirugía estética". Le pregunté si tan mal me veía, a lo que respondió que en relación a mi edad estoy estupenda, pero que "nunca viene mal un quita de allí y pon aquí".
De insultos, nada, asegura José María García. Tanto es así que
Los pulsos me se paran cuando pienso que José María Aznar, Ánsar (sinónimo de ánade, ganso, pato) para George W. Bush, es asesor de Rupert Murdoch, el multimillonario propietario de News Corporation (Ñus Corporeision), que cuenta en su haber, entre otros medios de comunicación, con el mítico The Times y la cadena de televisión Fox (amarilla a más no poder).
Los veintitrés abogados del turno de oficio que defienden a los acusados en el sumario del 11 M están que trinan. Cuentan a todo el que les quiera escuchar que la instrucción del juez del Olmo es desastrosa e ininteligible y que la fiscal Olga Sánchez ha preparado una acusación con total falta de rigor. Sólo con oirla se aprecia que le cae muy grande el asunto.
¡Vaya con Rafael Amargo! Haciendo honor a su apellido ha amargado el carnaval a los tinerfeños y se ha metido en un lío de tres pares porque los sindicatos, las murgas y hasta el último ciudadano de la isla están en vías de declararle persona non grata, aparte de que el Cabildo le demande por daños y perjuicios a la imagen del carnaval chicharrero, famoso en el mundo entero.
Llegan tiempos difíciles para los familiares de las víctimas del 11 M, una masacre que se llevó por delante a 192 personas y dejó a más de 1.800 heridas en el cuerpo y en el alma. Los deudos tendrán que hacer acopio de una gran fortaleza porque aparte de revivir la tragedia les va a tocar escuchar auténticas barbaridades.
Hace cuatro años me pilló San Valentín en Nueva York, ¡qué pesadilla! Hasta ese momento no había visto una celebración tan histérica. En todas las calles, en los comercios, en los carritos ambulantes de venta de hot dogs, en los que vendían orejeras… por todas partes había corazones rojos de todos los tamaños y con multitud de aditamentos decorativos.
En Sort, la localidad del pirineo leridano que está abonada al gordo navideño, se ha montado una buena que nada tiene que ver con la lotería. Resulta que 400 seres humanos se han reunido en el polideportivo con gran algarabía para zamparse dos burros, sí, sí, burros, en forma de longanizas y estofado.
Lola Canales