Los últimos días de cada año son motivo de estadísticas, resúmenes, balances, recuentos… Yo no voy a ser menos y a partir de mi blog selecciono algunos acontecimientos.
El 2006 deja, como todos, un montón de sucesos en la memoria. De algunos se ha hablado hasta la saciedad y han sido muy dañinos socialmente, por ejemplo, las tropelías del Pocero, del Paloma y la corrupción urbanística, que aún tiene cuerda para rato.
De los asuntos cinematográficos, el estreno de la película Alatriste fue celebrado a bombo y platillo. Hasta el presidente del Gobierno y señora acudieron al estreno. Luego resultó una plasta para muchos espectadores.
Entre los sucedidos más cutres se lleva la palma el "me cago en la puta España" de Rubianes.
De los más tristes para mí, la pérdida de dos amigos, Jaime de Yraolagoitia e Hilario Camacho.
A señalar como hechos luctuosos e irremediables los provocados por 180.000 maltratadores censados que han llevado a la muerte a 68 mujeres.
La Operación Malaya, que comenzó en marzo y aún puede dar sorpresas, metió en la cárcel a 80 chorizos , de los que sólo tres permanecen entre rejas.
Gran proyección social han tenido las bolsas de basura de Maite Zaldívar y el "Montilla, qué merendilla" .
Un hecho histórico tuvo lugar en Operación Triunfo: la aparición de Risto Mejide, todo un crack que tiene su futuro asegurado como "chouman", tiemble Buenafuente. (Por cierto, son amiguetes).
Y en fin, el escaso sueldo que percibe doña Espe, el desgraciado asunto de Air Madrid y la falta de sensibilidad, humanidad y eficacia de Álvarez, la ministra de Fomento, conocida en Andalucía como Lady Aviaco, y el noviazgo de Rubalcaba rematan un año que se va.
El próximo año seguiré hablando del Gobierno. Feliz 2007.
A las seis de la mañana de hoy, 28 de diciembre, han tocado diana en el Palacio de la Zarzuela. La noticia ha caido como una bomba.
Siete días, siete, ha estado Tele 5 dando la vara con Maite Zaldívar, que por fin "da la cara" en televisión tras su paso por los calabozos, después de ser imputada en un delito de blanqueo de dinero, salido de las arcas del pueblo marbellí.
Qué listo era el Marqués de Esquilache, el de la capa y el motín. Ese sí que era un ministro de Hacienda y no lo que tenemos ahora. Fíjate lo que le dio al magín para “aumentar los ingresos del erario público sin quebranto de los contribuyentes”, que estaban hasta los güitos de reformas y moderneces y de la guerra de los Siete Años:creó la Lotería Nacional, así, como suena.
Allí estaba él, como un pincel, retrepado en un sillón étnico, melena al viento, sonrisa fugaz (que tanto enamora), dispuesto a conceder la exclusiva???.
Hay que ver el morro que le echa la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, Maleni, con el asunto de la compañía Air Madrid, más volátil que aérea.
¡Ya está aquí, ya llegó!. La cesta navideña para sus señorías y el personal de la Cámara Baja está a punto de arribar a su destino. A la Carrera de San Jerónimo. ¡Menudo Belén!
Me están tocando ya los intersticios con el asunto de la ley de Memoria Histórica. Y hablo con todas las de la ley, con pleno conocimiento de causa, porque soy una memoria andante. Ha llegado al pleno del Congreso el dichoso asunto en el que todos los partidos mojan pan para llevarse no se sabe qué gato al agua.
¡Quién lo iba a decir! ¿Cómo es posible? Rubalcaba el ministro a tombé amoureux, es un man in love. ¡Parece mentira! ¡Tan imperturbable y con tan lindas orejeras! ¡Nuestro Rasputín español!
Lola Canales