¿Para qué sirve el Premio Cervantes? Para mearse en él, por ejemplo, como dejara patente en una felicitación navideña, en 1990, Camilo José Cela. O para invitar a cigalas y percebes a los amigos. O para tapar algún agujero…
El eterno finalista del Premio Cervantes ya no es tal. El poeta Antonio Gamoneda, 75 años, nacido en Oviedo, testigo de la represión franquista, ha ganado el Premio Cervantes y no sólo. En el mismo día ha obtenido otro galardón: el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Todo un record.
Echando cuentas, más de 90 mil euros por aquí y 42.000 por allí, dotaciones de ambos laureles, hacen una huchita maja, de la que desgraciadamente Hacienda se lleva la mitad. Pero para unas juergas, vale.
El prestigio de las dos concesiones está en directa relación con la calidad del poeta.Su obra completa se publicó no hace mucho con el título Esta luz. Su poesía visionaria pero realista, enraizada en la vida, un testimonio histórico, ha mantenido la independencia, como el autor, a lo largo de los años.
Gamoneda publicó su primer poema en 1947 y desde entonces escribe sin programación previa y hasta muy tarde. Reconoce que toda su obra tiene tal unidad que pudiera parecer un solo poema.
Su rostro no tiene el trazo fino de Juan Ramón, ni la blancura que se le adjudica al bardo, cargado de absenta. Más bien parece el de un coronel del ejército ruso, fogueado en mi batallas, de cejas pobladas y mirada porfunda. Tan fuerte y poderoso como su poesía.
¿A qué habrá ido el Papa a Turquía? ¿A hacer las paces con el Islam? ¿A favorecer la aproximación del antiguo imperio otomano a la Unión Europea? ¿Por qué interesa al Gobierno de Ankara la visita del Romano Pontífice ?
Desde pequeña me inculcaron que “el tiempo es oro” y con el paso de los años me convertí en hiperactiva. Así que mientras almuerzo, como dicen los finolis, veo el telediario y mientras veo el telediario anoto frases para la posteridad de los personajes que aparecen.
Algo tiene in mente la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aunque parezca mentira, para haber montado semejante pollo no sólo con Gallardón/faraón, que es proverbial, sino con su mismidad.
Que bueno es pegarse un atracón de periódicos por la mañana temprano! Siempre sacas algo bueno en medio de tanta mugre.
Lo tengo ante mi. Es un librito minúsculo, de 20 por 10 y 110 páginas, en la Colección Extremo Oriente.
Estoy puestísima en el asunto Tom Cruise porque una amiga mía, Carmina, tiene una amiga, Patrizia, que vive en Bracciano (en italiano, Brachiano).
No dormía tranquila hasta que ha aparecido nuevamente Miguel Sebastián, un perfecto desconocido para todos menos para los que le conocen. Ya sé que es de perogrullo, ya.
Estaba yo preparando unas judías canela con verduritas cuando le da un paralís a la radio y me quedo expectante. “Alguien la ha palmado”, me digo entre dientes. Pero quiá, que va.
El presidente español y el primer ministro turco, Erdogan, han entregado a Kofi Annan, secretario general de la ONU, el informe realizado por un comité de veinte sabios, entre los que se encuentran Federico Mayor Zaragoza, el consejero real marroquí André Azulay y el ex presidente iraní Jatami (una buena pieza).
Lola Canales