Aquí me hallo, esperando el santo advenimiento en forma de Premio Planeta. Y finalmente ha llegado, ¡oh casualité!, al mismo tiempo que se abre la campaña de Montilla, Carod, Más y Piqué. ¡Qué nervios!
El ganador ha sido el favorito, el previsto, el que más papeletas llevaba: Álvaro Pombo.
Su novela premiada, La Fortuna de Matilda Turpin, relata la vida de una mujer de negocios y ama de casa con la que quiere mostrar a “una mujer de nuestro tiempo en todas sus contradicciones”.
Pombo, de 67 años, Premio de la Crítica, Premio Nacional de Narrativa, académico, escribe disciplinadamente desde hace treinta años de cinco a nueve de la tarde. Es un gran narrador.
Salió del armario en 1977 con Relatos de la falta de sustancia. Su última novela, Contra Natura, es una respuesta al matrimonio gay, contra el que se rebela aunque es cristiano defensor de la Teología de la Liberación.
Años atrás se conocía el ganador del Planeta una semana antes de que saliera elegido, pero en esta ocasión, aunque había quinielas, el hermetismo del jurado y adláteres ha sido exquisito. Tan sólo se ha conocido un día antes.
La verdad es que el pasteleo vox populi no beneficiaba nada a un premio que es el mejor pagado de las letras hispánicas, con 601.000 euros de vellón.
Olvidado queda el cabreo macabeo de Juan Marsé cuando el año pasado ganó una tal María de la Pau Janer, de la que no se ha vuelto a decir ni mu.
La preocupación de José Manuel Lara, dueño del mayor grupo editorial en español, no radica en la entrega del Premio Planeta sino en la reciente compra, 60%, de Grup 62, lo que supone una posición de dominio en el mercado editorial en catalán. ¡Le van a faltar manos!
En la cena que precede a la concesión del premio este año se servían dos platos fuertes. Uno, el controvertido DVD de CiU enseñando las vergüenzas del tripartito. Otro, la polémica lista de escritores que formarán parte de la delegación catalana a la próxima feria del libro de Francfort.
Sobre el primero, Lara ni pío. Y sobre la representación de la cultura catalana abogó por la pluralidad: “Es una pequeñez excluir a los autores en función de la lengua en que desarrollen su obra”. Punto redondo.
Ayer la extrema derecha dio el cante. Era el día ideal, al parecer. En Pamplona se manifestaron varios cientos de falangistas con pancartas a favor de la pena de muerte y gritos contra los separatistas y los inmigrantes.
Era el nombre más esperado y mi favorito. El turco Orhan Pamuk ha ganado el Nobel de Literatura.
¿Por ser madrileña hay que sufrir tanto castigo? Salimos de Málaga y nos metieron en Gallardón y ahora nos querían endilgar a
Las chicas estamos que lo tiramos. Quién iba a decir que las
¿Has tenido hipo alguna vez? ¿Cómo te lo has quitado: a sustos o con traguitos de agua? ¿Y ha sido efectivo?
Tal como está el patio, ahora llega el marxista, provocador, polémico y octogenario filósofo Gustavo Bueno, con un nuevo libro bajo el brazo a punto de publicarse: Zapatero y el pensamiento Alicia. Un presidente en el país de las maravillas.
Los gemelos Matamoros tienen menos futuro que un caramelo a la puerta de un colegio. Cualquier día se llevan un disgusto. ¿Por qué?
Leer la prensa o escuchar la radio es un verdadero acto de contrición. La sombra de la corrupción de los gobernantes y sus gobiernos planea por el mundo.
Lola Canales