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Un equipo de restauradores intentará recuperar el mural destrozado por una anciana del pueblo

La obra en 2010, a principios de este verano y tras su restauración Foto: Centro de Estudios Borjanos
La obra en 2010, a principios de este verano y tras su restauración
Foto: Centro de Estudios Borjanos
 

Muchos de los 5.000 habitantes de Borja, un pueblo al noroeste de Zaragoza, se enteraron de que habían perdido uno de sus mayores tesoros por la prensa. El Heraldo de Aragón publicaba ayer que alguien había 'restaurado' un mural religioso del siglo XIX que se hallaba muy deteriorado con un resultado catastrófico: la obra quedó totalmente desdibujada y dañada por una actuación no autorizada.

Pero antes de que la historia saltara a la prensa ya había empezado a circular: el Centro de Estudios Borjanos denunciaba el pasado día 7 de agosto lo que consideraba como "un hecho incalificable": un mes después de que una pareja de fotógrafos retratara el notorio deterioro de la pintura, obra de Elías García Martínez, la institución denunció que alguien había intentado arreglarla con un resultado más que cuestionable: el rostro del Cristo era ahora irreconocible y los ojos habían sido redibujados.

La obra, retratada en 2010 en buen estado, fue 'restaurada' por una anciana del pueblo sin preparación ni formación, según el Ayuntamiento. La intervención, realizada sin permiso, podría haber dañado de forma irreparable la obra, aunque el Consistorio municipal puso en marcha el pasado día 10 de agosto un operativo para intentar enmendar el daño poniéndose en contacto con un grupo de restauradores de élite que puedan analizar lo sucedido.

Tanto los responsables de la iglesia donde se halla la obra, como el Centro de Estudios Borjanos, los familiares del pintor y el Ayuntamiento están sumando esfuerzos para reparar el daño causado a la obra.

Terra