
A todo lo malo de la crisis y la falta de ingresos se le une ahora la temida cuesta de Enero… Las Navidades, los regalos, las comidas de capricho y la euforia vivida nos han dejado con los bolsillos vacíos, así que toca ponerse las pilas para ver cómo conseguimos llegar a fin de mes.
Hoy os damos algunos trucos caseros que nos permiten ahorrar en los gastos domésticos. Aplicadlo y las carteras os lo agradecerán!

Dejar de pagar por electricidad que no usamos: Puede suceder que debido al estado de nuestros contadores eléctricos perdamos energía a través de ese punto. De ahí que resulte recomendable solicitar a nuestra compañía eléctrtica una revisión de los mismos o bien comprobarlo nosotros de una forma sencilla.
Si apagamos el interruptor general de la vivienda y nuestro contador sigue avanzando aunque sea muy poquito, estamos pagando por corriente eléctrica que no usamos y que se pierde. ¡Vigilad este punto!
Comprar artefactos vigilando los watts: Ojo con lo que a primera vista puede resultar más barato. Un televisor o una lámpara que puedan en principio parecer muy baratos, quizás nos den un susto luego incrementando nuestra factura de la luz.
A mayor potencia de watts, más energía consumen, así que tenedlo en cuenta a la hora de comparar. Tened especial cuidado cuando elijáis entre un televisor de plasma, LCD o de LEDs.

Bombillas de bajo consumo: Cada vez hay más y empiezan a estar a un precio mucho más ajustado.
Si antes usábamos una bombilla de 60W o 100W en una habitación, ahora podemos reducir muchísimo la factura eléctrica sin reducir la cantidad de iluminación de la estancia con bombillas de bajo consumo de 14W o 24W o incluso de las novedosas bombillas de LEDs.
No meter alimentos calientes en el refrigerador: Si terminamos de comer y en las ollas todavía queda comida caliente, es preferible dejarla enfriar antes de meterla al frigorífico.
Si metemos cacharros con comida caliente o templada, nuestra nevera tendrá que trabajar más para mantener la temperatura, así que es un gasto de energía absolutamente inútil.
Mejor microondas que vitrocerámica: Para calentar algo rápidamente se consume menos electricidad usando el microondas que la vitrocerámica.
Además, se reduce el número de utensilios a lavar posteriormente consiguiendo por tanto un ahorro también de agua y la correspondiente energía que la caliente.
Usar ollas del tamaño correcto en cada fogón de la vitrocerámica: Si usamos una olla más pequeña o más grande que el círculo de nuestra vitrocerámica, estaremos desperdiciando aproximadamente un 20% de energía.
Se puede conseguir un ahorro nada despreciable simplemente teniendo en cuenta qué olla es mejor emplear.

Cambie las cortinas por unas más claras: A veces, con sólo utilizar la luz solar sería más que suficiente para movernos por una habitación. Sin embargo, si nuestras cortinas son claras, aportarán luminosidad permitiendo que una mayor cantidad de luz entre al interior.
Eso hará que encendamos menos veces al día el interrutor de la luz. y por supuesto ¡mantenedlas descorridas que eso hace mucho!
La opinión de Mr. D: Buenos consejos pero cuando al bolsillo no entra nada, de poco sirven. |
La opinión del Inspector F: Yo reduje la factura de la luz un 30% sólo con lo de las bombillas y el microondas! |