
La mayoría de los usuarios de nuevas tecnologías confían más en la información que les proporciona Inernet respecto a sus dolencias que lo que les puede decir un médico de carne y hueso… y esto está demostrado!
Sobre todo cuando se trata de primeros síntomas, la gente es más proclive a navegar por la red para intentar encontrar su posible enfermedad, que marcar el número de su médico de cabecera y pedir una cita. Y si su médico le dice algo que no es lo que quiere oir, generalmente tiende a preferir las respuestas que encuentra en la red…
De ahí que un equipo de investigadores coreanos esté poniendo todos sus esfuerzos en conseguir que nuestros smartphones puedan analizarnos casi por completo y asesorarnos respecto a qué dolencia nos está aquejando para ponerle remedio.
Al parecer han dado los primeros pasos para lograr que el dispositivo sea capaz de analizar fluidos, tomar temperatura, medir el ritmo cardíaco, la respiración y la tensión. Utilizan para ello un film que reacciona a las biomoléculas y proporciona datos muy precisos. Una serie de accesorios que se conectan al teléfono, hacen lo demás. Con esta información básica, cualquier médico puede valorar a un paciente, así que ¿por qué no traspasar esa tarea a un smartphone?
Según afirman, el nivel de acierto que están consiguiendo roza la perfección y la cantidad de información que puede analizar un cacharrito así en unos minutos es mucho mayor que la que puede procesar un ser humano, así que incluso se gana tiempo.

Así que no es descabellado pensar que en un futuro requieran que antes de pasarnos por la consulta del médico enviemos por la red los resultados del análisis básico que nos hayamos hecho previamente desde nuestro smartphone. Esto reduciría las colas en los centros médicos, proporcionaría mayor información a los especialistas y adelantaría todo el proceso de curación.
¿Acaso los robots no están empezando a reemplazar a médicos altamente especializados, como el robot Da Vinci, que realiza cortes tan precisos que difícilmente un humano podría conseguir?
El tiempo dirá, pero yo creo que ese momento en el que nuestro smartphone nos diga “¿Dígame, qué le sucede?” no está nada lejos!
La opinión de Mr. D: Terminará perdiéndose por completo el contacto humano… y la verdad, en algunos casos, hasta lo prefiero! |
La opinión del Inspector F: Es que yo confío más en la estadística de los datos que en un médico que tiene que ver a más 200 pacientes al día… |


















Javier