
Muchos de nosotros habíamos estado esperando ansiosos la posibilidad de acceder a una impresora en 3D y por fin ha llegado ese momento!
The Cube 3D, creada por 3D Systems Corporation, es una impresora que no sólo nos permite imprimir nuestras creaciones en tres dimensiones, sino que además está conectada a cubify.com, una comunidad de diseñadores donde poder encontrar inspiración o compartir diseños o incluso venderlos!
Por el precio de un portátil es posible tener una de estas impresoras, aunque con un estilo quizás demasiado industrial, y por unos 1.000€ conseguimos The Cube, cuyo diseño resulta bastante más atractivo.
Además, los fabricantes aprovechan CES 2012 para demostrar las bondades de su aplicación que permite a cualquier simple mortal crear objetos tridimensionales de diseño propio, como cinturones, zapatos, juguetes, objetos decorativos, moldes para galletas…. sólo nuestra propia creatividad
pondrá el límite!
La opinión de Mr. D: Nadie habla de precios del material necesario para imprimir estos objetos… habría que saberlo. |
La opinión del Inspector F: Disfrutaría imprimiendo juguetes para mi sobrinito ¡imaginaos lo que sería posible crear! |


















Arte efímero, podríamos llamarlo, pero ¿os imagináis esto como campaña publicitaria? ¿Os imagináis un carrito con una impresora así colocada detrás, dando vueltas por una ciudad y soltando al espacio cientos de estas “nubes” personalizadas con el logotipo de tal o cual empresa? 
Si las impresoras láser color ya son de los más habitual en casi cualquier entorno, se hacía imprescindible dar un paso más y pasar a lo que parecía imposible: la impresión en 3 dimensiones a un precio apto para todos los públicos.
Obviamente la impresión no se realiza sobre papel, sino en plástico ABSplus, lo que permite obtener un modelo 3D sólido y duradero, que se puede lijar, pintar, montar o utilizar como modelo en cualquier prueba necesaria.
En otros tiempos la fotografía que mejor había quedado del último evento familiar se imprimía y se enmarcaba como recuerdo imborrable, y se tenía a la vista en casa para que los amigos pudieran compartirlo.
Javier