
Las fotografías que captan los astronautas desde la Estación Espacial Internacional son siempre de una belleza impresionante, pero en esta ocasión han captado algo verdaderamente espectacular.
Como recordaréis, uno de los efectos que tuvo la tormenta solar de hace unas semanas fue el aumento de radiación que llegaba a la Tierra y “rebotaba” en la atmósfera. Esto provocó que el fenómeno de la conocida aurora boreal fuese todavía más visible y llamativa, no sólo desde la Tierra, sino también desde el espacio.
Esta fotografía fue tomada cuando sobrevolaban Nebraska a finales del mes de Enero, y aunque es difícil distinguir qué ciudad es exactamente la que se ve debajo de las nubes, el brillo de las partículas es especialmente bello.
El choque entre estas partículas cargadas y los átomos y moléculas de oxígeno y nitrógeno de la atmósfera producen este espectáculo de luz y color.
El proyecto AuroraMAX, responsable de estas imágenes, tiene como objetivo la divulgación de este fenómeno, conocido también como “luces del Norte” y continuan captando instantáneas como estas para deleite de los habitantes del planeta.
Disfrutad de más aurora boreal con el vídeo a continuación.




Como los teléfonos móviles son cada vez más delgados y la mayoría disponen de cámara para grabar vídeos, a más de uno se le ha ocurrido la manera de usarlos para captar imágenes de zonas más o menos íntimas de algunas víctimas, que casi nunca se enteran de que han sido grabadas.
Pero no es el único, ya que este método incluso se publica en varias páginas de Internet, explicando un “paso a paso” de cómo conseguir las mejores tomas. 






Según dicen, la cámara está basada en la capacidad que tiene las moscas de poder ver en todas las direcciones y, aunque su uso final no está del todo claro, todo apunta a que la industria cinematográfica y las videoconferencias pueden ser candidatos ideales para un dispositivo así. 
El RayModeler no se trata de un televisor ni de una pantalla al uso, ya que su forma y dimensiones son un tanto extrañas. Algo así como un cilindro de unos 27 centímetros de altura y 13 cms de diámetro en cuyo interior se esconde su tesoro: una imagen con volumen que se puede ver desde cualquier ángulo, girando alrededor de ella 360º.
De hecho, dar vueltas alrededor del artilugio es todo un espectáculo, a pesar de que todavía queda mucho camino por recorrer hasta conseguir imágenes realmente nítidas (todavía el resultado resulta excesivamente pixelado y su tamaño es demasiado pequeño). 
Javier