
Todos hemos sucumbido a la fiebre de las tres dimensiones, y prácticamente nadie se ha quedado sin entrar en alguna sala para ponerse las gafas y disfrutar de los efectos especiales de películas 3D como Avatar o Alicia de Tim Burton. Y aunque al principio a algunos les cuesta acostumbrarse, nadie piensa que puede acarrear problemas de salud a corto y largo plazo.
Hace unos días, Samsung emitió una nota avisando de los posibles efectos nocivos sobre la salud que puede tener la tecnología 3D en espectadores sensibles como embarazadas, epilépticos, gente con insomnio, o bajo los efectos del alcohol… y así un largo etcétera. A ese aviso se unen otros de organizaciones de consumidores que informan que entre los efectos secundarios pueden estar dolores de cabeza, visión borrosa, mareos y dificultad para conciliar el sueño.
Pero especialmente alarmante resulta el toque de atención que dan respecto a los niños menores de 6 años, cuyo mecanismo de visión binocular todavía está inmaduro y que podría verse alterado por el abuso de esta tecnología. 
Hay que recordar que las imagenes tridimensionales en realidad se consiguen “engañando” al ojo, cada uno de los cuales se ve bloqueado alternativamente de 30 a 60 veces por segundo, de manera tal que sincronizando cuando ve cada ojo la imagen, se consigue esa sensación de profundidad. Algunos dicen que una exposición continuada a este sistema puede hacer que “desaprendamos” a ver correctamente y tengamos problemas para ver la profundidad real de los objetos cuando nos quitemos las gafas.
Hay que añadir el agotamiento ocular provocado por el hecho de intentar constantemente enfocar imágenes que nunca logramos ver con claridad. Pero el ojo trabaja sin parar para intentar corregir ese “borrón” que ve, así que se ve forzado a trabajar más de lo que debería.
Así que, como todo en esta vida, para disfrutar, mejor no abusar. No seamos alarmistas… Hay que tener cierto criterio y no pasarnos horas ante este tipo de imágenes, ahora que nos bombardean con juegos, aplicaciones, películas y fotografías basadas en esta tecnología y aplicar el sentido común para evitar males mayores.
Todo, en su justa medida, es divertido… abusando, puede traer consecuencias no deseadas.
La opinión de Mr. D: Lo malo es que el afán de sacar más y más contenido en 3D a toda prisa, hace que el producto final no tenga la calidad deseada. |
La opinión del Inspector F: Es que abusar de cualquier cosa, puede ser perjudicial… escuchar música a un volumen alto también causa sordera! |