
Un nuevo escándalo surge en plena crisis y con la que está cayendo respecto a la escasez de trabajo.
El auge de las redes sociales y la cantidad de contenido personal que manejamos en ellas han llamado la atención de los empleadores y algunos de ellos están poniendo como requisito para la firma de un contrato laboral, el disponer de acceso al perfil provado de Facebook del futuro empleado.
Y no se queda sólo ahí la cosa, algunos incluso, sabiendo que están en una posición de poder y que tienen la sartén por el mango, exigen además las claves y passwords para disponer de acceso completo a toda la información. ¡Vamos, el acabose!
Por suerte, que nosotros sepamos, esta práctica no ha llegado a España, pero en Estados Unidos ya existen incluso asociaciones de defensa de derechos que están luchando en contra de esta inadmisible invasión de la privacidad.
Los empleadores justifican su exigencia diciendo que de esa manera pueden llegar a conocer mejor a sus empleados. Sin embargo, esta intromisión vulnera los límites de la ley antidiscriminación, ya que en nuestro perfil se pueden encontrar datos acerca de nuestra preferencia sexual, religión, expedientes médicos, etc, temas que no pueden formar parte de un cuestionario durante una entrevista de trabajo.

En los estados americanos se han puesto rápidamente las pilas para intentar crear cuanto antes normas que impidan que este tipo de práctica se extienda.
Se ha sabido de algunos empleadores que han dado de alta perfiles falsos para enviar invitaciones a sus futuros empleados y así, si lograr ser aceptados como amigos, obteniendo acceso a la información privada. Esto constituye una clara violación de los términos de uso de Facebook y en algunos estados americanos es incluso un crimen federal.
Desde la propia red de Facebook están insistiendo a los usuarios que NADIE más que nosotros debería conocer las claves de acceso y que no debemos compartirlas con nadie incluso aunque nos fuercen a ello. La información privada de nuestros perfiles debe ser un territorio a defender incluso aunque estemos desesperados por conseguir un empleo. ¿Acaso se puede exigir que les dejemos leer nuestro correo privado, pinchar nuestras líneas de teléfono o espiarnos durante nuestras salidas con los amigos? Si no ¡dónde vamos a llegar!!
La opinión de Mr. D: Bajo cualquier punto de vista INADMISIBLE! Los límites entre nuestra vida privada yb nuestro trabajo deben estar claramente macados!. |
La opinión del Inspector F: Por una vez no puedo decir nada positivo… Creo que aunque tuviera mucha necesidad no admitiría una condición así. |




Javier