Desde pequeñitos aprendemos a leer la hora con los típicos relojes hechos de cartulina y manecillas de papel. Para los más vagos, el camino se volvió mucho más fácil cuando aparecieron los relojes digitales, que no suponen esfuerzo alguno para decir rápidamente la hora que es. Sin embargo, parece que con el tiempo algunos diseñadores han decidido complicarnos un poco la vida… aquí tenéis algunos ejemplos:

Bienvenidos al i-toc.. lo último en minimalismo horario.
Sus creadores afirman que leer la hora en ellos resulta “intuitivo”… Nos explican: el círculo exterior muestra los minutos y el situado en el interior nos señala las horas (en realidad, con un poco de imaginación, gracias a su patrón de colores degradado, casi es como si vieses las manecillas del reloj).
Bello y funcional y además se trata de una edición limitada de 500 relojes, así que si quieres el tuyo tendrás que correr para hacer la pre-reserva haciendo click AQUI.

Si eres más “discotequero”, debes optar por un Tibida Blue, de Tokyo Flash. Una combinación perfecta de acero inoxidable y una lente de cristal mineral acoplados en una banda de poliuretano que le dan el toque de diseño que estás buscando.
Eso sí.. empieza a hacerte el curso acelerado de interpretación de la hora, ya que deberás aprender a hacer algunos cálculos. A través de sus 42 leds repartidos en 6 columnas, podrás utilizar el sistema binario en el display superior: la primera columna representa el 32, la segunda el 16, la tercera el 8, la cuarta el 4, la quinta el 2 y la sexta el 1. Sumando los distintos leds que se iluminan obtendrás la hora exacta.
Claro que si te parece demasiado complicado, podrás optar por el sistema habitual y cambiar a la función “digital” de toda la vida.. los numeritos saldrán en el display central para que puedas leerlos como los niños pequeños, mientras que en el superior los leds se iluminarán sólo para que veas cómo transcurren los segundos.

Sencillamente espectacular, no tanto por su aspecto exterior sino por su funcionamiento.
El Di Grisogno Meccanica DG parece un reloj digital pero su interior es completamente mecánico.
Realizado con nada más y nada menos que 651 piezas, no dispone de ni una sola parte digital ni podrás leer la hora mediante LEDS (aunque te pueda parecer que así sea..)
No resulta muy extraño si nos fijamos sólo en las manecillas, ya que cualquier reloj funciona así…. sin embargo los dígitos de la zona inferior realmente son piezas mecánicas pintadas en verde neón que giran para ir formando los números.
¡Deliciosamente impresionante!

Este es probable que os suene, ya que está en danza desde el 2006…. el famoso Cabestan Watch, una pieza igual de complicada como (para mi gusto) bastante fea.
Los cuatro cilindros de las esquinas muestran la hora, los minutos y los segundos gracias a 1.532 componentes que funcionan en conjunto.
Para darle cuerda hay que girar sus dos manecillas laterales lo cual resulta un rollo si encima has tenido que pagar la nada desdeñable suma de 275.000 dólares para adquirirlo!
Eso sí, destacarás por tener un reloj bastante poco habitual.

Y finalmente para los fanáticos de la cartografía…. aquí tenéis vuestra mejor pieza!
El Mercator America de Vacheron Constantin, con una esfera diseñada especialmente para la ocasión y una manecillas que nos recuerdan al compás necesario para cualquier navegante, este reloj sin duda marca estilo.
Su forma de mostrarnos la hora desde luego es completamente inusual, ya que las manecillas no giran, sino que se mueven mostrando ya sea las horas o los minutos y vuelven a su posición inicial cuando llegan al final.
¡Toda una obra de arte!
La opinión de Mr. D: Como para que te dejes el reloj en el lavabo después de lavarte las manos… menudo disgusto! |
La opinión del Inspector F: ¡Qué complicado! Yo me quedé en los numeritos de toda la vida… las manecillas lo complican todo. |