
Habéis leído bien… de la necesidad surge la creatividad!
Al parecer en Tokyo tenían un problema con la gestión de aguas residuales y solicitaron a un grupo de científicos que buscaran una solución para conseguir algo productivo de todos esos desechos.
Y a esta gente, dirigida pr el Profesor Ikeda, no se lo ocurrió nada mejor que decir “¡pues vamos a convertirlo en comida!” Y se pusieron manos a la obra, extrayendo las proteínas de las heces humanas (según parece, hay tal cantidad debido a su alto contenido en bacterias…), y mezclándolas con un aglutinador, para depositarlas en una máquina llamada “exploder” que las convierte en carne lista para hacer riquísimas hamburguesas. 
Según afirman, a unos pobres incautos se las hicieron probar y opinaron que saben mejor que los filetes de vaca! Para convencernos, el Profesor Ikada y sus colegas afirman que su contenido en grasas es muy inferior a las hamburguesas tradicionales, por lo que son más sanas que las que habitualmente comemos.
El caso es que, por mucho reciclaje que nos vendan y colorante que le pongan para facilitarnos el trago, dudo que nadie que conozca su procedencia sea capaz de saborear un plato que ha sido defecado por otro! Ni aunque nos lo sumerjan en salsa de soja!
Gracias al cielo, la producción de estas hamburguesas cuesta por ahora veinte veces más que las normales, así que esperemos que a ninguna cadena de alimentación rápida le interese ampliar el negocio con un plato tan especial como este!
La opinión de Mr. D: No me creo que esto pueda ser verdad… debe ser una broma de muy mal gusto! |
La opinión del Inspector F: Ay, ay, ay! Que al final sí que acabaremos comiéndonos los unos a los otros! |


Javier