Las señales de tráfico hace años resultaban atractivas y captaban nuestra atención. Pero el tiempo va pasando y al final seguimos con el mismo diseño desde hace años y años. Así que ¿por qué no optar por algo más innovador? He aquí algunos de los conceptos de señales que más nos han gustado:

Este original reloj de arena con luces de tipo LED seduce a cualquiera. Lo mejor es lo sencillo que resulta saber si está a punto de cambiar al siguiente color o todavía podemos intentar ajustar la radio o seguir con nuestra acalorada conversación. La Sand Light diseñada por Thanva Tivawong es un concepto tan intuitivo que encajaría en cualquier ciudad, sea grande o pequeña.

Otra alterativa sería disfrutar del concepto Control Safety Traffic Light diseñado por la empesa chilena Crab Diseño Industrial. En este caso las luces se atenuan hasta cambiar al siguiente color, pero su característica principal es que funcionan mediante paneles solares y que disponen de un sensores especial que capta la proximidad de vehículos prioritarios, como ambulancias, coches de policía y bomberos, cambiando rápidamente a verde para facilitar que la calle se despeje y deje vía libre. Admite además programarle otros datos, como velocidad máxima permitida o las condiciones de la carretera.

Quizás menos original pero desde luego efectiva resulta la Uni-Signal: cambia la forma circular por tres formas rápidamente identificables. Triángulo rojo, círculo ámbar y cuadrado verde. Y os preguntaréis ¿qué más da la forma? Pués sencillo: está pensada especialmente para quienes tiene problemas de daltonismo. Diseñadas por Ji-youn Kim, Soon-young Yang y Hwan-ju Jeon, si no os parecen atractivas al menos podremos usarlas para enseñarles las formas y los colores a los niños pequeños!

Y ¿qué os parece este diseño? Original ¿verdad? Pues se empezó a utilizar en Australia allá por 1936 y se llamaba “Marshalite” en honor a su diseñador Charles Marshall. Durante treinta años estuvieron en servicio y disponían de dos rotores motorizados que giraban las agujas para indicar la sección que correspondiese. Igual de fácil que el reloj de arena para interpretar el tiempo que queda hasa el cambio de color. Eso sí,´esta para los daltónicos resulta muy poco recomendable!

Pero ante todo, esperemos que en nuestras calles no lleguemos a ver algo como esto… ¡qué horror! Un absoluto caos… como para ver cuál nos corresponde! Ni en las intersecciones más complicadas debería existir un semáforo así, dado que los atascos que se provocarían serían kilométricos. Y ni qué decir de los accidentes… Imagino la discusión “¡el mío estaba en verde!”… “que no, que era el mío el que estaba dando paso!!” ¡Esperemos no tener que llegar a sufrirlo!
La opinión de Mr. D: Lo bueno de las señales es que se vuelvan universales… lo que ya está asimilado, ¿para qué cambiarlo? |
La opinión del Inspector F: Adoro la del reloj de arena… ya no tendré que estar con el pie en el acelerador esperando a poder pisarlo a fondo! |