
Un día de trabajo cargado de estrés, una pelea en casa, un disgusto de los hijos… nuestras emociones están presentes durante la conducción de un vehículo y queramos o no, influyen.
Y nuestra actitud al volante no sólo influye en nuestra seguridad, sino también en la de los demás, dado que los estudios demuestran que la actitud de los conductores que nos rodean descontrola nuestras propias emociones.
Y para medir nuestro nivel de agresividad y velar por la seguridad vial aparece en escena el coche Zen Driving, de Prevensis. Este “vehículo de las emociones” analiza nuestras condiciones personales y recomienda medias preventivas para así intentar reducir los siniestros.
Esta tecnología ya ha sido utilizada por pilotos de combate estadounidenses y algunos deportistas de élite, y con muy buenos resultados. El coche lo logra midiendo las diferentes ondas cerebrales y variables fisiológicas, cruza los datos con los eventos que han ocurrido en el trayecto y proporciona técnicas aplicables para controlar las emociones que influyen en la seguridad del conductor.
De aquí a que un sistema similar controle nuestra velocidad o incluso no nos permita avanzar hasta que cambiemos de actitud, queda un paso muy pequeño… así que en breve nuestro coche será nuestro psicólogo diario!
La opinión de Mr. D: Al final nos tendremos que convertir en autómatas o dejar que el coche se “lleve” sólo. |
La opinión del Inspector F: Pues determinados seres al volante destrozarían los niveles máximos del cacharro este! |



Si ya fue un paso adelante lo de disponer de lector de e-books, ni qué decir de contar con una superficie flexible, que se pueda enrrollar, doblar y guardar como si se tratase de cualquier periódico impreso y en la que se pueda acceder a las últimas noticias. 








Lengua, matemáticas, historia, geografía, inglés, francés, plástica, química, física… cuantas más asignaturas, más kilos y euros se acumulan. De ahí que la idea de reemplazar tanto peso y gasto por un e-reader y cargarlo con todos los libros que el estudiante necesite, resulte tan tentadora.
Otra ventaja, es que no hay que perder tiempo revisando qué libros toca echar a la mochila… todos van juntos a diario, lo que ayuda a la hora de repasar, estudiar o sacarlo en la clase que corresponda… ya no habría excusas tales como ¡es que me he dejado el libro en casa! 






Como podéis ver, el tradicional cesto que alberga a los pasajeros ha sido modificado para convertir su suelo en un grueso cristal por el que disfrutar de bellas y a la vez terroríficas vistas!
Dice que a pesar de llevar 18 años pilotando estos globos, la experiencia le ha resultado sobrecogedora, ya que uno está acostumbrado a mirar por encima del cesto y no a sentir el vacío bajo los pies. 
Javier