
Ya sabéis lo apañditos que son los japoneses para todo, incluso para organizar a los difuntos. Como allí se están quedando sin sitio para enterrar a sus muetros, han optado por una versión bastante más tecnológica: un almacén de urnas funerarias! Efectivamente… si uno tiene la desgracia de perder a un familiar y no tiene dinero para comprar una tumba en un cementerio tradicional siempre puede optar por llevar las cenizas a un sitio como éste, que resulta muchísimo más económico.
Allí depositarán los restos en una urna metálica y tras una emotiva ceremonia, la urna será “archivada” en una estantería de una nave enorme de varias plantas. A los familiares se les entregará una tarjeta con un chip electrónico que les servirá para “localizar” a sus difuntos en el futuro.
Cuando quieran visitarlos y presentarles sus respetos, sólo deberán pasar la tarjetita por un lector y acudir a la sala de oración que les asignen. Un sistema automático localiza la urna en los estantes y la desplaza hasta la sala de meditación. Cuando los familiares lleguen allí, encontrarán la urna delicadamente colocada en un decorado altar y podrán orar por el alma que ya se marchó, mientras en la sala, en varios monitores se podrán ver fotos de la persona amada y sonará el tipo de música de preferencia de la familia.
Bajo solicitud, incluso se pueden guardar las cenizas de dos personas en la misma urna, uniendo así a parejas inseparables incluso después de la muerte.
Una idea que a algunos chocará, pero que resuelve un problema logístico importante y ofrece un entorno mucho más íntimo y especial a las familias. ¿Se aplicará en nuestro país? ¡Pues no descartéis la idea!
La opinión de Mr. D: La tradición de llevar flores terminaría y me parece tétrico estar moviendo así las cenizas. |
La opinión del Inspector F: Idea práctica, que permite a la familia más intimidad… ¡yo me apuntaría! |



Si quieres sorprender a tus amigos y familiares la próxima vez que vengan a visitarte, hazte con esta varita mágica de Kymera, capaz de controlar cualquier equipo que tenga control remoto. 








Si te van las luces de colores, eres hábil haciendo manualidades y tienes mucho, pero que mucho tiempo libre, tendrías que probar a montar uno de estos cubos hipnóticos: el Hypnocube. Se trata de un cubo de metacrilato transparente en cuyo interior se instalan 64 leds tricolores, capaces de crear secuencias únicas e irrepetibles de hasta 4096 colores, que no sólo se iluminan, sino que crean en su interior increíbles efectos de movimiento. 





Javier