La gente sufre una obsesión difícil de explicar con el tiempo, y más aún con sus embajadores en la vida cotidiana: los relojes.
El reloj es un dispositivo que encontramos en todas partes. No podemos vivir sin reloj. Pero de aquí a encontrarnoslo hasta en la sopa, hay un mundo. Sin embargo, si la sopa es suficientemente transparente, y el plato también, ahí tendremos el tiempo.
Y es que con esta mesa, ya sabemos de qué se conversará durante la comida. (del tiempo, ja ja ja). Se trata de una mesa normal y corriente en la cual se ha instalado una película electro-luminiscente a prueba de líquidos que va conectada a un reloj con alarma y temporizador.
De momento es un prototipo, y se puede encontrar aquí.
La opinión de Mr. D:
Estoy convencido de que más de un friki irá corriendo a comprarselo… y luego se despistará y no lo tendrá en hora.
La opinión del inspector F:
Me gusta, dar un aspecto de movilidad a un objeto tan estático. Lo único que me preocupa es que con cada cambio de hora se tenga que tirar la mesa.







A las bacterias, se entiende. Se trata de un innovador invento basado en un emisor de radiación Ultravioleta que matará toda bacteria viviente en el líquido en el que lo sumerjamos.
Javier