El ciudadano serbio, cuyos restos busca la Policía en el río Manzanares, fue asesinado a martillazos en un piso de Madrid por compatriotas, quienes se comieron parte de la carne del cadáver, según han informado fuentes de la investigación.
La Policía está dragando esta parte del río por orden del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu y en el marco de una diligencias declaradas secretas por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4.
En sus declaraciones policiales, los presuntos asesinos confesaron que separaron la carne de los huesos de la víctima tras asesinarle en un piso de Madrid a base de martillazos. Tras este acto, se comieron parte de la carne de la víctima y se deshicieron de los restos que no quisieron tirándolos por el inodoro.
Posteriormente, intentaron moler los huesos con una maquina trituradora, que finalmente se atascó. Ante la imposibilidad de triturar todos los restos, decidieron arrojarlos al río Manzanares, donde la Policía intenta ahora localizarlos.
Hasta este lugar, se ha desplazado medio centenar de agentes para participar en esta búsqueda, entre los que hay miembros de la Policía Científica, especialistas en Antropología Forense y en inspecciones oculares y un equipo del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT).
Los presuntos asesinos forman parte supuestamente de la mafia serbia 'Clan de Zemun', acusada de múltiples delitos en varios países.

