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03 de junio de 2013 • 21:43

El maestro de artes marciales de Bilbao confiesa el asesinato de una mujer

 

El maestro de artes marciales Juan Carlos Aguilar, detenido ayer en Bilbao por agredir brutalmente a una mujer que está en coma, ha confesado a la Ertzaintza que la pasada semana asesinó a una mujer, según han informado a Efe fuentes de la investigación.

La Policía vasca investiga si Aguilar, de 47 años, excampeón de España y del mundo de kung fu que se hizo famoso al presentarse como primer occidental reconocido como maestro Shaolín, es un asesino en serie, tras hallarse en el gimnasio de su propiedad y en su casa restos óseos, que todo indica que son humanos.

Juan Carlos Aguilar fue detenido ayer por agredir a una mujer encontrada con ataduras en manos, pies y cuello en el gimnasio que regenta en el número 12 de la calle Máximo Aguirre, de Bilbao.

Sobre las 15.40 horas, un testigo observó que una mujer era obligada a entrar en ese inmueble y avisó a la Policía vasca, que acudió al gimnasio, tiró la puerta con mazas y encontró inconsciente a la víctima antes de detener al agresor.

La víctima, una mujer de 29 años, natural de Nigeria y que ejerce la prostitución, continuaba hoy ingresada en estado de coma en el Servicio de Reanimación del hospital bilbaíno de Basurto.

Al registrar este lunes el gimnasio, la Ertzaintza encontró restos óseos en bolsas de plástico, por lo que abrió una investigación para determinar si eran humanos y si pertenecen a una o más personas, según han explicado en rueda de prensa responsables de la Policía vasca.

Los investigadores han buscado también restos en la ría de Bilbao y registrado la vivienda del detenido, así como otros lugares en los que estuvo en las últimas horas, con el fin de encontrar pruebas que ayuden a aclarar este caso, del que se ha decretado el secreto de sumario.

En el registro de su vivienda, en el número 5 de la calle Iturrizar, de la capital vizcaína, donde los investigadores han intervenido varios efectos, la actuación policial se ha desarrollado en presencia de testigos y no del detenido, que se ha negado a estar presente, según fuentes de la investigación.

Además, la Ertzaintza ha recogido los contenedores situados en la zona del gimnasio por si hubiera en ellos elementos relacionados con el caso y también se han separado en el vertedero de Bilbao, en el monte Artigas, las basuras provenientes de esta céntrica zona para ser estudiadas "una a una" en una investigación que se prevé "larga", según el subdirector de la Policía vasca, Lucio Cobos.

"Hay un amplio dispositivo por diferentes puntos de Bilbao, también con perros, para tratar de encontrar más restos", ha señalado Cobos.

El detenido, conocido en Bilbao, cuenta con antecedentes policiales, pero que no tienen nada que ver con este tipo de hechos, y la Ertzaintza trata de confirmar si seguía o no algún tratamiento por problemas psicológicos, según ha explicado el subdirector de la Ertzaintza.

Juan Carlos Aguilar se hizo famoso a finales de los años 90 por haber sido el primer occidental en ser reconocido como maestro shaolín, y como tal apareció en radios, periódicos y televisiones.

En alguna de las entrevistas concedidas entonces, como en una que difundió TVE, Aguilar hablaba de las artes marciales como vía para el "control de las emociones".

En un vídeo difundido en internet, Juan Carlos Aguilar -"Huang C. Aguilar"- se presenta como entrenador en el "Monasterio Budista Chan/Zen Océano de la Tranquilidad", en referencia a su gimnasio en Bilbao.

El gimnasio, llamado Zen4, es de grandes dimensiones y está decorado como un templo oriental. El lugar donde fueron encontrados el detenido y la mujer víctima de la agresión era una habitación muy pequeña sin decoración, según ha detallado el mando policial.

El viceconsejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Josu Zubiaga, ha destacado la importancia de la colaboración ciudadana, ya que si la Ertzaintza no hubiera recibido dos llamadas de denuncia y hubiera actuado rápidamente, pese al tiempo que llevó derribar con mazas la verja de entrada al gimnasio, la mujer agredida estaría ya muerta.

Los mandos de la Ertzaintza han asegurado que en la investigación de este caso se han movilizado "todas las unidades disponibles", con los agentes "más experimentados y con más conocimientos", y han insistido que la ciudadanía puede estar tranquila porque, según todos los indicios, el detenido actuaba solo.

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