Chafarinas: ¿Una nueva ruta de la inmigración ilegal?

Treinta inmigrantes han llegado al archipiélago, habitado únicamente por militares y, esporádicamente, por expertos medioambientales, que puede llegar a posicionarse como una nueva ruta para llegar a pisar suelo español.

 

La impermeabilidad del perímetro fronterizo que separa a Melilla de Marruecos, custodiado por la denominada sirga tridimensional y por guardias civiles y gendarmes marroquíes, ha obligado a los inmigrantes a buscar nuevas rutas para cumplir su objetivo de pisar suelo español, un sueño que, para algunos indocumentados, comienza ahora en las Islas Chafarinas.

La presión migratoria, como cada año, comienza a incrementarse con la llegada del buen tiempo, que anima a muchos inmigrantes a dar el último paso en ese largo camino que inician en su país de origen. El mes de mayo ha sido testigo de ese intento de los inmigrantes y de las mafias por buscar nuevas rutas que garanticen su objetivo de alcanzar suelo español.

Treinta de ellos han podido comprobar las ventajas e inconvenientes que entraña la llegada a Chafarinas, un archipiélago de tres islas situado a unas 27 millas náuticas de Melilla, habitado únicamente por militares españoles y, de manera esporádica, por expertos medioambientales dada su condición de reserva natural.

La primera embarcación alcanzó la Isla del Congreso, situada a unos 500 metros de la costa marroquí, el pasado 3 de mayo con seis inmigrantes a bordo, el mismo número que traía la segunda embarcación que arribó a la misma isla días más tarde. El 15 de mayo llegaba una tercera,y por ahora última, embarcación, esta vez con 18 inmigrantes, entre ellos seis mujeres y dos menores, un niño y una niña.

Tras desembarcar en el archipiélago, el siguiente paso de los inmigrantes ha sido Melilla, donde, por razones humanitarias, han sido trasladados, la primera vez en helicóptero, y las otras dos ocasiones en una embarcación de Salvamento Marítimo.

La mayor presión migratoria ha supuesto, a su vez, una mayor vigilancia que, por el momento, está dando sus frutos. Según ha informado a los periodistas el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, desde el pasado 15 de mayo no se ha registrado ninguna llegada de inmigrantes a Chafarinas, aunque no se baja la guardia.

Sobre el aumento del dispositivo de vigilancia poco se ha informado por parte de la Delegación del Gobierno, excepto que éste afecta a las tres islas y que no es una medida excepcional sino una reacción ante unas circunstancias que se estaban produciendo.

La mayor presión migratoria en Chafarinas ha coincidido también con un aumento de la presencia de inmigrantes en las inmediaciones al islote Perejil, situado frente a la costa de Ceuta.

Terra Noticias / EFE