En su primera sentencia, la Corte Penal Internacional condenó el martes al señor de la guerra congolés Thomas Lubanga Dyilo a 14 años de cárcel por reclutar niños soldado.
Lubanga fue hallado culpable en marzo de secuestrar a niños y niñas menores de 15 años y obligarlos a luchar en una guerra en la República Democrática del Congo, en el 2002 y el 2003.
La sentencia fue un hito para el primer tribunal penal internacional permanente, que recientemente cumplió 10 años.
El juez que preside el proceso, Adrian Fulford, dijo en aquel momento que el tiempo que Lubanga había pasado en prisión preventiva se tomaría en cuenta, lo que implica que sólo le quedan ocho años por cumplir.
Fulford criticó al primer fiscal de la CPI, Luis Moreno Ocampo, quien recientemente cumplió su mandato, por cómo llevó el caso.
La sentencia de Lubanga fue acordada por su buen comportamiento en vista del fracaso del fiscal a la hora de presentar algunos datos y dar comunicados confusos a los medios, dijo Fulford.
Ataviado con un traje gris, camisa y corbata azul, Lubanga pareció tenso y cauto al inicio de la sentencia, reclinándose en la silla. Su aparente nerviosismo dio paso a una creciente confianza cuando Fulford criticó a Moreno Ocampo.
Unas 60.000 personas murieron en la región de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo entre 1999 y 2003 en un conflicto étnico que enfrentó a la Unión de Patriotas Congoleses de Lubanga contra las milicias del grupo étnico Lendu, entre ellas el Ejército Popular Congolés y la Fuerza de Resistencia Patriótica en Ituri.
(Información de Thomas Escritt; Escrito por Sara Webb e Ivana Sekularac; Traducido por Emma Pinedo, Editado por Juan Lagorio)

