
Una boda se supone que es siempre motivo de alegría y una forma de reunir a tu familia y amigos para celebrar la unión de la pareja.
Pero, desgraciadamente, hay casos en los que alegría se torna en tristeza. Tradiciones, peleas, celos o juegos pueden hacer que un momento de felicidad se convierta en una tragedia difícil de olvidar.
El novio acabó con la mandíbula rota
Tras una multitudinaria pelea registrada en la localidad vallisoletana de Laguna de Duero, durante el transcurso de una boda, el novio terminó ingresado con fractura de mandíbula.
Uno de los invitados cortó el tráfico en una calle de la localidad impidiendo que los vehículos siguieran su marcha. En uno de los coches viajaba un grupo de amigos que no entendió esa actitud y la discusión fue subiendo de tono hasta que unas 50 personas se enzarzaron en una discusión en la que llegaron a las manos.
Se dispara en la cabeza en la boda de unos amigos
Un invitado a una boda fue arrestado en Rusia después de que un hombre resultara seriamente herido mientras jugaban a la 'ruleta rusa' durante la celebración.
El hombre había estado haciendo un brindis cuando cogió un arma y simuló que estaba jugando a la ruleta rusa.
La víctima tuvo que ser operado para poder extraerle la bala alojada en el cráneo y sufrió daños cerebrales y parálisis.
Los celos, malos consejeros
La ex esposa de un hombre que se estaba casando en segundas nupcias en Kuwait decidió vengarse del que fuera su pareja de la manera más cruel.
La mujer, de 23 años, prendió fuego, tras echar gasolina, a la carpa donde se encontraban los invitados para vengarse de los malos tratos de su ex, causando 43 muertos y 90 heridos.
La novia salió con vida del incendio, ya que cuando se declaró el siniestro se encontraba todavía en la peluquería, pero su madre y su hermana murieron.
Un rifle para celebrar el enlace
Un novio turco mató por accidente en la ceremonia de su boda a su padre y a dos de sus tías cuando disparó al aire con un rifle AK-47.
Según los testigos, el novio perdió el control del arma automática cuando cumplía con la tradición turca de abrir fuego apuntando hacia el cielo en señal de alegría por el casamiento.
Otras ocho personas resultaron heridas y el novio fue arrestado.
El novio, grave al ser manteado
Un joven de 28 años, que había contraído matrimonio en una localidad asturiana, estaba siendo manteado por los invitados a la boda cuando cayó al suelo y se dio un golpe en la cabeza que le provocó una conmoción craneoencefálica.
Los invitados al enlace llamaron a Emergencias alertando de que el novio estaba en el suelo e inconsciente.
Al parecer, el golpe en la cabeza se produjo durante un manteo, una acción tradicional en las celebraciones, y el novio tuvo que ser ingresado en la UVI de un hospital asturiano.

