Según relata el Ministerio Público en su escrito de acusación provisional, el procesado mantuvo una relación sentimental desde enero de 2007 con la víctima, pero 'de forma continuada y reiterada la ha venido vejando, conminándola con causarle algún mal, e incluso ha llegado a golpearla en numerosas ocasiones'.
Así, precisa que, en fecha no determinada pero entre mediados de los meses de abril y mayo de 2007 y en el interior del domicilio común, el acusado se dirigió a su pareja y la abofeteó en la cara, mientras que a mediados de julio de 2007, y tras volver a golpearla, le dijo que 'si no retiraba la denuncia la mataría a ella y a su hermana'.
De igual modo, indica que a finales de 2007 se marcharon a Tarragona y el encartado le dijo presuntamente 'te voy a matar', y en enero de 2008 'la cogió intencionadamente de los brazos y la lanzó sobre el suelo de la acera, golpeando la cabeza con el suelo'. Además, en marzo de 2008 y en un descampado de Pino Montano, el procesado, 'con ánimo de satisfacer su instinto libidinoso y portando un cuchillo, agarró fuertemente del cuello a la víctima y la obligó a mantener relaciones sexuales'.
Asimismo, en mayo de 2008 le dijo a la víctima que 'era una perra y que la iba a educar a palos', a la vez que la golpeó en la cabeza con una cacerola, mientras que en julio de 2008 incumplió una orden de alejamiento dictada con fecha de junio del mismo año y le dijo 'que iba a correr sangre, y que acabaría con ella y su familia'.
Por todo ello, la Fiscalía pide para el acusado tres años de prisión por un presunto delito de maltrato habitual; ocho meses por cada uno de los cinco delitos de lesiones; ocho meses de cárcel por cada uno de los dos presuntos delitos de amenazas, y un año por un delito de amenazas en su modalidad de subtipo agravado de quebrantamiento de medida cautelar, así como el pago de 15.000 euros por las lesiones, secuelas y daño moral causado a la víctima.