Foto: ARCHIVOEntre las personas y las organizaciones que han exteriorizado su desconfianza sobre el patrocinio ideológico de la campaña que prepara desde internet una acampada frente al Congreso el 25 de septiembre, hay una motivación común: el espeso anonimato de sus organizadores y la incoherente mezcla de sus animadores. En torno a Ocupa el Congreso, nombre del evento, hay gente de extrema izquierda, de extrema derecha y algún aventurero político de la oligarquía.
El manifiesto bajo el que se ampara Ocupa el Congreso tiene la pretensión de liquidar el actual sistema político mediante la dimisión del Gobierno, la disolución de las Cortes y la redacción de otra Constitución por una Asamblea constituyente. Junto a eso, anular los desahucios y todas las medidas del Ejecutivo de Rajoy.
No hay grupo o asamblea que se haga responsable del manifiesto, en los mensajes y convocatorias que circulan por las redes se dice algo tan indeterminado como que en el origen de Ocupa el Congreso hay grupos cercanos o afines al 15-M. Aunque este último movimiento tampoco enseñaba individualidades, grupos como Acampada Sol y Democracia Real Ya se han desmarcado de la cita del 25 de septiembre.
Por el contrario, simpatizan con este movimiento el alcalde Sánchez Gordillo y conocidos dirigentes de IU de Andalucía que admiten, sin lamentarlo, que en ese intento de derrocar al Gobierno y las Cortes pueden coincidir extrema derecha, extrema izquierda y todo tipo de corrientes.
Por eso lo aplauden ultraderechistas como el periodista Enrique de Diego, el periodista Pablo Sebastián, presidente de republica.com, y el notario García Trevijano, un personaje singular que ha navegado por el círculo monárquico de don Juan de Borbón, los negocios de la dictadura guineana de Macías, el antifelipismo militante y el republicanismo de salón. Junto a ellos, grupos de composición desconocida como Marea destituyente, Movimiento 25-S, Plataforma en pie o Corriente antipatriarcal.
El presidente del Congreso ha pedido que se mantengan blindados los accesos al palacio y el PSOE es más que receloso ante Ocupa el Congreso, hasta el punto de que su diputado Martínez Olmos ha llegado a comparar esa iniciativa con el asalto de Tejero el 23-F.
