Una decena de ataques en Bagdad, así como en el norte y el oeste de Irak, han causado al menos ocho muertos y 51 heridos, según han informado fuentes médicas y de seguridad.
Los ataques, sobre todo con bombas, fueron reportados en cinco ciudades iraquíes diferentes. El más sangriento de todos se produjo cerca de Faluja, un antiguo feudo insurgente, donde cuatro policías fueron acribillados en un retén.

