El primer ministro libanés, Najib Mikati, advirtió el domingo que no permitirá que nadie "importe" el conflicto sirio a su país, tres días después de la detención de un ex ministro reputado cercano al régimen de Bashar al Asad y sospechoso de preparar atentados en Líbano.
"No permitiremos que nadie transforme de nuevo a Líbano en un área para saldar cuentas o importar conflictos exteriores", advirtió el primer ministro en un comunicado.
Mikati recordó que Beirut había adoptado una postura neutral en el conflicto en Siria, cuyo régimen enfrenta una revuelta desde hace 17 meses.
Michel Samaha, ex ministro libanés de Información, fue detenido el jueves en su domicilio cerca de Beirut después de que las autoridades se incautaran explosivos destinados a "provocar matanzas interconfesionales y actos terroristas", según una fuente judicial libanesa.
Según la misma fuente, Samaha es sospechoso de haber "transportado y almacenado" explosivos en el marco de un caso que implicaba al jefe de la seguridad siria, el general Alí Mamluk, y un coronel sirio identificado con el nombre de "Adnan".
A pesar de la precipitada retirada de su ejército de Líbano en 2005 después de 29 años de presencia, Siria sigue ejerciendo una gran influencia en este país, entre otros a través del partido chiíta Hezbolá, al que apoya.
Siria tuvo que retirar a sus tropas de Líbano después del atentado que mató al ex primer ministro libanés Rafic Hariri y desencadenó manifestaciones multitudinarias contra su presencia militar. Damasco siempre ha negado toda implicación en ese atentado.
