Más de 280 personas, en su mayoría civiles, murieron el jueves en la represión y los combates en Siria, el balance más importante en 16 meses de revuelta, según un recuento publicado en Facebook del opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) publicado el viernes.
Al menos 119 civiles, 98 soldados y 65 insurgentes murieron, según esta organización no gubernamental con sede en Gran Bretaña que obtiene sus informaciones de una red de militantes en Siria. "Es el mayor balance desde el comienzo de la sublevación, ya se trate de civiles, rebeldes o soldados", declaró a la AFP Rami Abdel Rahman, presidente del OSDH.
Según el informe, se registraron quince muertos en la capital, Damasco (diez civiles y cinco combatientes rebeldes), y otros 46 en su provincia (32 civiles y 14 rebeldes), incluidos 20 civiles solo en Irbin. Además da cuenta de doce muertos en Deraa (sur), 19 en Homs (13 civiles y seis rebeldes), 26 en Idlib (11 civiles y 15 rebeldes), 36 en Deir al Zor (22 y 14) y doce en Hama (nueve civiles).
Mientras tanto, desde el exterior, llegan noticias sobre el posible futuro de Al Asad. Según ha declarado el embajador de Rusia en Francia, el presidente sirio "está dispuesto a irse" pero "de manera civilizada".
La 'limpieza gubernamental'
Según la televisión oficial, el ejército sirio "limpió" este viernes el barrio de Midan, a poca distancia del centro de Damasco, de los combatientes rebeldes luego de violentos combates.
"Nuestras valientes fuerzas armadas limpiaron totalmente la región de Midan en Damasco de los residuos de los terroristas mercenarios y restablecieron la seguridad allí", indicó ese canal.
Por su parte, el OSDH anunció que "siete tanques y dos transportes de tropas de las fuerzas gubernamentales tomaron por asalto" el barrio, y que antes de esa operación se escucharon varias explosiones.
Una fuente de la seguridad ha afirmado a la agencia AFP que "el ejército demostró moderación en sus operaciones, pero después del atentado" en Damasco que costó la vida a tres altos responsables de la seguridad, "está decidido a utilizar todas las armas en su posesión para terminar con los terroristas".
El ministro de Defensa, el general Daud Rajha, su viceministro y cuñado del presidente Bashar al Asad, el general Asef Shawkat, y el general Hasan Turkmani, jefe de la célula de crisis creada para sofocar la revuelta que comenzó hace 16 meses, murieron en un atentado contra el edificio de la Seguridad Nacional en pleno centro de Damasco cuando responsables de seguridad mantenían una reunión.
Además este viernes se ha conocido, a través de la televisión estatal, el fallecimiento del jefe de Seguridad Nacional, Hisham Itjiar, que resultó herido en el mismo atentado.
