Un grupo de investigadores franceses visitarán Cisjordania para desenterrar los restos de Yaser Arafat con la esperanza de determinar qué acabó con la vida del líder palestino hace ocho años, según ha informado su viuda.
Las autoridades palestinas han celebrado la investigación y han dicho que el equipo francés podrá comenzar a trabajar en los próximos días. No obstante, algunos manifestaron en privado recelo por la indagación.
La muerte de Arafat, a los 75 años, en un hospital de Francia en noviembre de 2004, ha permanecido como un misterio para muchos. Aunque la causa inmediata del deceso fue un derrame cerebral, la fuente subyacente de una enfermedad que sufrió en sus últimas semanas de vida nunca se ha revelado, provocando persistentes teorías no comprobadas de que tenía cáncer, sida o que fue envenenado.
Hace poco, un laboratorio suizo encontró polonio 210, un isótopo altamente radiactivo, en prendas que se dijo eran de Arafat, y alimentó de nuevo la teoría del envenenamiento.
Mahmud Abbas, sucesor de Arafat, ordenó una autopsia poco entusiasmado después de que los resultados de laboratorio se conocieron en julio. Pero en una especie de insulto a Abbas, la viuda Suha Arafat, francesa de nacimiento, solicitó a las autoridades galas que abrieran una investigación criminal.
