Los rebeldes sirios han opuesto una feroz resistencia a las tropas del régimen, que bombardeaba por aire y tierra el crucial enclave de Alepo este domingo, día en el que fue aplazada indefinidamente una reunión de ministros árabes sobre el conflicto en Siria.
Cuatro días después de haber iniciado su ofensiva terrestre para expulsar a los rebeldes de Alepo, los tanques y aviones de combate del régimen de Bashar al Asad continúan bombardeando diferentes barrios de esta ciudad del norte de Siria, cuyo control es crucial en esta guerra.
Según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), afincado en Londres, los barrios de Caar, Tariq al Bab, Hanano, Bustane al Qasr y Saladino, sector emblemático de los insurgentes donde se producen enfrentamientos, son el objetivo de los disparos de artillería del ejército.
Los rebeldes del Ejército Sirio Libre (ESL, integrado por desertores y civiles que tomaron las armas) afirmaron haber retomado posiciones "estratégicas" en Saladino, después de que el ejército asegurara el miércoles tener controlado el barrio.
Según el diario oficial Al Watan, la ruta hacia el barrio de al Sukari, segundo bastión en importancia de los rebeldes, "está abierta para el ejército que tomó el control de varios ejes que le permitieron tomarlo por asalto".
Las comunicaciones con la ciudad están cortadas lo que impide contactar con los rebeldes del lugar para confirmar estas informaciones.