Norteamérica

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08 de noviembre de 2012 • 13:43

Tormenta de nieve envuelve a noreste EEUU luego de Sandy

Gilber Hernandez limpia nieve de una acerca en el distrito financiero de Nueva York, nov 8 2012. Una tormenta invernal inusual para la época y cargada de nieve, lluvia y peligrosos vientos impactaba el jueves el noreste de Estados Unidos, dejando nuevamente sin luz a muchos residentes de la región más poblada del país, justo cuando apenas empezaba a recuperarse del paso de Sandy.
Foto: Brendan McDermid / Reuters
 

La ciudad de Nueva York y buena parte del noreste de Estados Unidos fueron envueltos el jueves por una potente tormenta de nieve, que llegó a la región cuando aún se recuperaba de la devastación causada por Sandy.

La tormenta -que se adelantó a la temporada de invierno boreal- descargó más de 30 centímetros de nieve en zonas de Connecticut y provocaba vientos de hasta 80 kilómetros por hora, lo que causó que otras 30.000 viviendas y negocios quedaran a oscuras y una nueva pesadilla en el sistema de transporte.

La ola de frío hundió aún más en la miseria a las víctimas de Sandy, que dejó sin suministro energético a millones y provocó graves inundaciones.

"¡Dios nos odia!", tituló el New York Post en su portada. Entre 8 y 15 centímetros de nieve cayeron en la ciudad.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, despidió al jefe de manejo de emergencias del estado, Steven Kuhr, por enviar a trabajadores del Gobierno a su distrito de Long Island para despejar árboles derribados por la tormenta Sandy, de acuerdo a reportes de medios.

Unos 715.000 hogares y negocios en la región estaban sin energía, un incremento de casi 43.000 usuarios respecto del miércoles por la noche luego de que la tormenta de nieve dejara a oscuras a más personas tras los cortes provocados por Sandy, dijo el Departamento de Energía de Estados Unidos.

"Creí que tenía suerte cuando la energía fue restaurada el jueves pasado, pero anoche me quedé sin luz de nuevo", dijo Michael Platt, de 49 años, un electricista de Toms Rivers, en Nueva Jersey.

"Los chicos han estado en casa por casi dos semanas y no estoy trabajando y cuando no trabajo no produzco dinero. Esto no ha sido fácil", aseveró.

"YA ES SUFICIENTE"

El paso de Sandy por Estados Unidos y Canadá dejó 121 muertos, luego de que las autoridades de Nueva York informaran el miércoles sobre otro deceso relacionado con la tormenta en Rockaway, que cargó con lo peor del temporal.

Ante el nuevo frente climático, Nueva York distribuyó estufas para calefacción y frazadas a residentes que no tenían electricidad y abrió refugios para las personas que necesitaban un lugar cálido para pasar la noche.

"¿Puedes creer esto? Ya es suficiente", dijo Cindy Casey, cuya casa situada a una cuadra de distancia de la playa en Belle Harbor quedó anegada por las marejadas desatadas tras el paso de Sandy. Ahora Casey miraba incrédula la nieve que cubría su vecindario de Rockaways.

"Me sentí sin esperanzas, no había nada que pudiéramos hacer (...) Al menos tengo una casa", agregó.

Nueva York y Nueva Jersey evacuaron las zonas costeras más vulnerables a la nueva tormenta.

Funcionarios de Nueva York instaron a personas cuyos hogares fueron inundados por el paso de Sandy a buscar alojamiento en casas de amigos o familiares o acudir a refugios de la ciudad.

Pero algunos no estaban dispuestos o no podían dejar sus viviendas.

Entre ellos estaba Christine Jones, una residente de 73 años de la costera Rockaway en el distrito de Queens, que dijo que ella y muchos de sus vecinos planeaban quedarse en sus departamentos helados y a oscuras.

"Ellos tienen temor a que les roben", dijo Jones, cuyas opciones de evacuación eran limitadas puesto que su auto quedó inundado por las marejadas causadas por Sandy.

Los servicios de trenes y buses del sector quedaron interrumpidos por la tormenta y la línea de Long Island Rail Road suspendió brevemente todas sus operaciones hacia los suburbios del este de la ciudad el miércoles por la noche.

Los mayores aeropuertos de la región cancelaron vuelos o tuvieron retrasos el miércoles, al tiempo que el suministro de gasolina escaseaba.

Cuatro compañías de Estados Unidos anunciaron que aprovecharían una inusual excepción que les permite usar embarcaciones de bandera extranjera para transportar productos de petróleo hacia las zonas más afectadas por la tormenta.

(Reporte adicional de Lisa Lambert en Washington. Escrito por Scott Malone y Daniel Trotta. Editado en español por Marion Giraldo/Ana Laura Mittidieri)

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