La democracia sigue siendo popular en seis países mayoritariamente musulmanes más de un año después del inicio de la primavera árabe, pero en otros Estados árabes fuertes mayorías se pronuncian en favor de leyes basadas en el Corán, según un sondeo publicado el martes en Estados Unidos.
Según la encuesta, realizada en la primavera boreal por el instituto de investigación Pew, los dos primeros países que derrocaron a su dictador, Túnez y Egipto, reivindican la democracia: 67% de egipcios y 63% de tunecinos la consideran el sistema político "preferible".
En la región, libaneses (84%) y turcos (71%) parecen aún más demócratas, mientras jordanos (61%) y paquistaníes (42%) son menos entusiastas.
Un 45% de tunecinos estima que su país está mejor sin el expresidente Ben Alí, pero 42% piensa lo contrario. Sin embargo, la mayoría es optimista: 75% de los encuestados piensa que la economía tunecina va a ir mejorando.
Excepto Líbano, que tiene una importante comunidad cristiana, las personas interrogadas creen en su mayoría que el islam juega un papel importante en la política de su país y que eso es un hecho positivo, pero los puntos de vista divergen según cada país respecto a la influencia que debe tener la religión sobre la legislación.
En Pakistán, 82% de las personas sondeadas piensa que las leyes deberían "seguir estrictamente el Corán", pero esa proporción cae a 72% en Jordania, 60% en Egipto, 23% en Túnez y a 17% tanto en Turquía como en Líbano.
Respecto al lugar de las mujeres en la sociedad, fuertes mayorías piensan que deberían tener el mismo peso que los hombres. No obstante, si hay 93% de libaneses que así lo creen, la proporción cae a 74% en Túnez y a 58% en Egipto.
Los extremistas son ampliamente rechazados en el conjunto de la región, pese a que Al Qaida recoge 19% de opiniones favorables en Egipto, 16% en Túnez y 13% en Pakistán.
Las encuestas fueron realizadas entre marzo y abril entre un millar de personas de cada país, con un margen de error de entre 3,9 y 5,2 puntos según los casos.

