Museo Vicente Huidobro: de Altazor al teléfono de Hitler

Se inauguró a comienzos de abril la casa que la Fundación Huidobro amplió y modernizó para albergar la obra del primer vanguardista latinoamericano, el poeta Vicente Huidobro.

 

Cuando murió su madre, Vicente Huidobro heredó los dos últimos terrenos de la enorme hacienda Llolleo que su aristocrática familia tenía frente al mar de la zona central de Chile. “Era la herencia que podía recibir una oveja negra”, dice Vicente Garcia Huidobro, nieto del poeta y director de la Fundación Huidobro, mientras nos enseña la concreción de un sueño largamente acariciado: el flamante museo que inauguró a comienzos de abril el presidente Sebastián Piñera en la que fue la casa del poeta, aquí en los cerros de Cartagena.

Innova en el lenguaje y en la imagen. Aquí su primer caligrama.   Foto: Wikipedia
Innova en el lenguaje y en la imagen. Aquí su primer caligrama.  
Foto: Wikipedia

Vicente Huidobro es uno de los poetas chilenos más importantes, al nivel de Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Nicanor Parra. Hijo de una acaudalada y aristocrática familia; fundador del movimiento creacionista; miembro activo de las vanguardias estéticas de la primera mitad del siglo 20, fue amigo de Juan Gris, Picasso, Miró, Max Ernst; interesado en el arte, pero también en la política mundial y de su país, y en la ciencia, al punto que se escribía con Einstein; corresponsal en el frente a fines de la Segunda Guerra Mundial; autor de “Altazor”, obra clave del creacionismo que sigue inspirando a los jóvenes de Chile y del mundo.

Aquí yace el poetaHaz clic para ver el video en Terra TV
Aquí yace el poeta

Huidobro fue enemigo acérrimo de Pablo Neruda, con quien curiosamente compartió la misma región, el mismo litoral, el que hoy ha sido bautizado como “el litoral de los poetas”. Apenas 30 kilómetros separan la Casa de Huidobro, aquí en Cartagena, de la Casa Museo de Neruda, en Isla Negra, ambas a unos 130 kilómetros de Santiago. 

La casa de Huidobro es más austera. Más museo y menos casa, sin colecciones de caracolas ni barcos en botellas, pero con sorpresas como los techos amarillos, el teléfono de Hitler y sus caligramas o poemas en imágenes, entre más de 300 documentos originales, donde destacan el manuscrito de “Altazor”, el retrato que le hizo Picasso y fotos y mensajes de sus amigos Charles Chaplin y Gloria Swanson, entre otros. Todo esto se exhibe desde hace apenas un mes en la que fue su casa de verano, hoy refaccionada y habilitada como museo, donde terminó sus días y donde está su tumba.

Los últimos tres años, un jardinero de la municipalidad de Cartagena, llevó religiosamente el registro de los peregrinos que de lunes a viernes, a partir de las 10 y hasta las 16 horas, visitaban su tumba: un promedio de 53 mil personas por año.

"Tu amigo, el autor de Altazor, robó el teléfono de Hitler para su museo particular de recuerdos de la guerra. Otros picaban cosas de valor intrínseco, ¿pero qué puede tener más valor histórico que ese teléfono? y nadie le dio importancia"

Vicente Huidobro Así le contó el poeta a su amigo Luis Vargas Rosa como se hizo de ese "souvenir" de guerra

Un visitante asiduo, que una vez intentó comprar la casa es Nicanor Parra, quien vive a unos 25 kilómetros de aquí, en el balneario de Las Cruces, casi al lado de Isla Negra. Parra tiene un famoso discurso en que lo llama “Vicente, vidente, vigente”.

Su nieto Vicente García Huidobro calcula que si antes, cuando sólo estaba la tumba, llegaban 53 mil personas al año, ahora, con el Museo funcionando, tendrán unos 100 mil visitantes, ya que la cifra del jardinero no incluía los fines de semana.

Con 320 metros cuadrados de una muy bien montada muestra de la vida y la obra de Huidobro, los visitantes hoy pueden ver además la habitación que fue su escritorio, la cama y la pieza donde murió el padre del creacionismo, su baño y su tumba, que es la tumba del poeta más moderno de Chile aunque haya nacido hace 120 años.

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