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31 de octubre de 2012 • 21:22

Argentina podría extraditar a EEUU a jefe narco colombiano

 

El Gobierno de Argentina dijo el miércoles que podría extraditar a Estados Unidos al narcotraficante colombiano Henry de Jesús López, uno de los delincuentes más buscados del mundo que fue capturado en Buenos Aires.

López, alias "Mi Sangre" y capturado en la noche del martes en las afueras de Buenos Aires, es uno de los cabecillas de la banda criminal colombiana Los Rastrojos y está acusado de enviar varias toneladas de cocaína a Estados Unidos. En Colombia está también acusado de terrorismo.

"Hemos capturado al narcocriminal más importante del mundo (y) una de las posibilidades es la extradición a Estados Unidos", dijo a periodistas el secretario de Seguridad de Argentina, Sergio Berni.

La detención del narcotraficante, que ingresó al país con un pasaporte de Venezuela, se produjo tras una profunda investigación y "sin disparar un solo tiro", informó.

De acuerdo con las autoridades policiales de Colombia, varios narcotraficantes de ese país han huido a Argentina para escapar de la persecución de la que son objeto, mientras analizan su posible sometimiento a la justicia de Estados Unidos.

"'Mi Sangre' está en la lista de los narcotraficantes más buscados y está solicitado por los Estados Unidos", según un informe de la Dirección General de la Policía de Colombia, que precisó el martes en la noche que el detenido enfrenta en Colombia procesos por terrorismo, narcotráfico y concierto para delinquir.

López fue lugarteniente de Diego Fernando Murillo, alias "Don Berna", un líder de los desmovilizados escuadrones paramilitares de ultraderecha que fue extraditado a Estados Unidos por incumplir los acuerdos de una negociación con el Gobierno del ex presidente Alvaro Uribe.

Con la ausencia de Murillo, "Mi Sangre" escaló posiciones y ganó liderazgo en el mundo del narcotráfico hasta convertirse en uno de los jefes de Los Rastrojos.

Las bandas criminales están conformadas por antiguos paramilitares de ultraderecha que depusieron las armas en una cuestionada negociación con el Gobierno del ex presidente Uribe.

Esas organizaciones armadas ilegales, acusadas de enviar toneladas de cocaína a los cárteles mexicanos y a Estados Unidos, se convirtieron en un objetivo prioritario para Washington, el principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico.

En la actualidad existen en Colombia cinco bandas criminales conformadas por unos 3.800 hombres. En el 2006 había 33, pero la mayoría fue desarticulada por las Fuerzas Armadas, mientras que otras fueron absorbidas por las más poderosas.

Esos grupos armados ilegales están acusados de cientos de crímenes en medio de su lucha por el control de rutas y regiones estratégicas para el tráfico de cocaína.

Colombia es considerado por Naciones Unidas como uno de los principales productores mundiales de cocaína, con unas 345 toneladas anuales, pese a los esfuerzos de las autoridades para acabar con la actividad ilegal en la que también está involucrada la guerrilla izquierdista.

(Reporte de Luis Jaime Acosta en Bogotá y Nicolás Misculin en Buenos Aires. Editado por Silene Ramírez)

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