
El abogado del Julian Assange, el exjuez español Baltasar Garzón, ha informado, en la rueda de prensa que ha tenido lugar en el exterior de la Embajada de Ecuador en Londres, de que habrá una ofensiva judicial para lograr el salvoconducto para Assange y contra el bloqueo financiero a Wikileaks y ha informado de que el fundador de la web "va a seguir luchando".
El exjuez español, que ha respondido en inglés y español, ha adelantado que Assange ha dado instrucciones de que inicien todas las acciones legales para "reclamar los derechos que están siendo violentados a Wikileaks, tanto en los aspectos legales como financieros, y a él mismo y reivindicar que se le conceda el salvoconducto que haga posible su extradiccion a ecuadror". Garzón ha indicado que no puede comunicar como será la estrategia que pondrán en marcha los proximos dias pero ha querido dejar claro que no "será la de la pasividad.
Baltasar Garzón ha destacado en su comparecencia que Assange "siempre ha defendido la verdad, la justicia y los derechos humanos" y ha informado de que éste seguirá reivindicando los derechos de Wikileaks y todos los que están siendo investigados por esto.
Julian Assange es requerido por las autoridades suecas con relación a varios delitos sexuales contra dos mujeres, respecto a esto, Garzón ha dicho que "Assange ha solicitado prestar declaración para demostrar la inconsistencia de esos datos". Y ha añadido que "Assange nunca ha rehuido contestar a las autoridades suecas. Él solicita unas garantás mínimas y suficientes" para contestar a las autoridades suecas por los delitos que se le imputan y "esas garantías no han sido otorgadas".
El abogado de Assange, que ha comparecido finalmente a las 14.00 hora española bajo la lluvia londinense, ha iniciado sus declaraciones transmitiendo a los presentes que Assange "está fuerte de espíritu" y que se muestra agradecido al pueblo ecuatoriano y al presidente Correa por concederle el asilo.
El fundador de Wikileaks, de 41 años, lleva refugiado en la emabajada ecuatoriana desde el pasado 19 de junio, cuando se personó en el edificio solicitando ayuda al Gobierno de Rafael Correa, violando a la vez los requisitos de su arresto domiciliario.
