El Gobierno australiano ha hecho público un informe con un total de 847 casos de violaciones sexuales, acoso y otras formas de abusos denunciados en las fuerzas armadas, incluso contra menores, desde la década de 1950. El documento ha sido elaborado por la firma legal DLA Piper por encargo del Ministerio de Defensa.
El texto revisa las acusaciones de 847 personas, la más antigua de ellas formulada por un hombre en 1951 que supuestamente fue víctima de abusos cuando tenía 13 años. Según explica la emisora local ABC, la Marina australiana reclutó a menores de hasta 13 años en las décadas de 1950 y 1960.
Una de las supuestas víctimas ha relatado que, en la década de los 60, un alto oficial de la Armada intentó violarlo dos veces y lo amenazó con "tirarlo por la borda" si lo denunciaba. Otra persona que se unió a la Armada una década después ha declarado un episodio en el que fue abusado sexualmente con el mango de una escoba, entre otros.
En el primer capítulo del informe, compuesto por 1.500 páginas, se detalla que los diversos Gobiernos y las fuerzas armadas australianas fracasaron en su deber de proteger debidamente a los menores y a los jóvenes durante todo este tiempo. Considera, además, que si algunas personas buscan tener acceso sexual a menores a través de puestos en instituciones como los orfelinatos, escuelas e iglesias "no hay razón para pensar que esa gente no haya puesto la mira a la ADFA (Academia Australiana de las Fuerzas Armadas)".
En el dossier se pide que se abra una investigación gubernamental sobre 24 supuestos casos de violación perpetrados en las fuerzas armas en la década de 1990, ya que considera que no han sido investigados adecuadamente. "Es posible que los cadetes varones que violaron a sus compañeras en la ADFA a finales de 1990 y otros cadetes que fueron testigos de estas violaciones que no intervinieron se encuentren en puestos medios y altos en las fuerzas armadas", indica.
El informe contempla la posibilidad de que muchas de las supuestas víctimas evitaran denunciar sus casos por temor a no ser escuchadas, sobre todo cuando la ofensa fue presuntamente cometida por un superior. El ministro de Defensa, Stephen Smith, a afirmado que el documento aborda casos que son "profundamente sensibles y que conmocionarán a la gente", y explicó que el Gobierno pronto se pronunciará sobre su contenido y las decisiones que tomará.
