Francia dará 230 millones de euros para el desarrollo de Afganistán entre 2012 y 2016, para ayudar a ese país devastado por las guerras a hacer su transición a una "economía de paz", anunció el domingo en Tokio el ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius.
El canciller francés participó en la capital nipona en una reunión de representantes de más de 80 Estados que apoyan a ese país, arruinado por los conflictos desde hace 30 años y en el centro de la atención mundial desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
"Los objetivos que nos habíamos fijado inicialmente se han alcanzado, o sea, ir a buscar a Bin Laden y hacer lo necesario para que los afganos mismos administrasen su país", destacó Fabius. Luego agregó que la prioridad ahora es ayudar a Afganistán a "pasar de una economía de guerra a una economía de paz".
Francia aumentará considerablemente el monto de su ayuda para el desarrollo en Afganistán: se entregarán 230 millones de euros en cinco años a partir de 2012, en comparación con 240 millones de euros suministrados en total durante los diez últimos años.
Este plan quinquenal entra en el marco de un tratado de amistad franco-afgano de 20 años firmado en la época del ex presidente francés Nicolas Sarkozy, y que la nueva mayoría socialista quiere hacer ratificar por las dos cámaras del Parlamento este mes de julio.
"Nuestra ayuda está condicionada: debe haber elecciones democráticas, la lucha contra la corrupción debe ser más eficaz, los derechos humanos y en particular los de la mujer deben ser respetados", advirtió Fabius.
En conformidad con el compromiso del presidente francés, François Hollande, durante su campaña electoral, los 2.000 soldados franceses directamente involucrados en los combates contra la insurrección de los talibanes abandonará el país hacia fines de 2012. Unos 1.500 militares franceses permanecerán para tareas logísticas y de formación del ejército afgano, recordó Fabius.
