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14 de febrero de 2013 • 12:58

Pérez Molina aboga por la regulación del tráfico de drogas frente al prohibicionismo existente

 

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, ha destacado este jueves la importancia de sustituir el prohibicionismo existente respecto al tráfico de drogas por la regulación y despenalización para conseguir "reducir el narcotráfico", tras más de 50 años sin obtener resultados en ese ámbito.

"El prohibicionismo lleva a la guerra por las drogas", ha declarado Molina, en un acto celebrado este jueves por la mañana en el hotel Ritz, de Madrid, y organizado por Nueva Economía Fórum. "No estamos de acuerdo" con la liberalización de su consumo, pero "sí con la regulación", ha proseguido.

Asimismo, el mandatario ha destacado la importancia de la situación geográfica de Guatemala para el narcotráfico. Este país, "no es productor ni consumidor", pero "por su posición geográfica sufrimos el tráfico de lo que se produce en el sur y se consume en el norte, en Estados Unidos", ha señalado Molina.

El presidente ha manifestado su deseo de que el Gobierno estadounidense de Barack Obama, "participe y flexibilice esta posición". Ciertas decisiones deben acatarse "conjuntamente y no de manera independiente", ha agregado.

LÍNEAS DE ACTUACIÓN

Un año y un mes después de su investidura, Molina ha indicado que su Gobierno "está cumpliendo" para con la sociedad guatemalteca y para continuar en esa línea ha llevado a cabo un pacto fiscal dirigido a propiciar el desarrollo, el crecimiento económico y la competitividad.

Guatemala es "el país más reformador de Latinoamérica" y en 2013 "esperamos estar entre los diez países más reformadores de todo el mundo", ha comentado el gobernante. Además, ha hecho referencia a un paquete de medidas centradas en "las iniciativas por el empleo, que buscan inversiones en el país tanto nacionales como extranjeras".

El pasado lunes, en una entrevista con Europa Press, Molina presentó a su país como una "economía emergente" y, en el acto de este jueves, ha precisado que el crecimiento económico fue de un 4 por ciento en 2011 y de un 3 por ciento en 2012. "Sabemos que tenemos que llegar al 6 por ciento para sacar de la pobreza al porcentaje de personas que viven en condiciones desfavorables" en el país, ha señalado este jueves.

Otro de los pactos sobre los que ha hablado, ha sido el pacto por la paz, la seguridad y la justicia, que les ha permitido, de acuerdo con el mandatario, reducir los niveles de violencia e inseguridad en Guatemala. "Podemos construir y estamos construyendo una Guatemala más segura", ha declarado Molina.

El país centroamericano cerró 2012 con 5.174 homicidios, un 8,9 por ciento menos que en 2012, según datos del Ministerio de Seguridad. Guatemala registró su nivel récord de muertes violentas en 2009, con 6.498 fallecidos.

Otro de los ejes de acción del Gobierno de Pérez Molina es el denominado pacto hambre cero, en base al cual las autoridades quieren reducir el número de niños de menos de cinco años que sufren desnutrición.

Pese al trabajo que queda por hacer, "la población valora estos esfuerzos", ha añadido Pérez Molina, cuya Administración cuenta con una popularidad del 70 por ciento. "Tenemos que mantener la confianza de los guatemaltecos en que el Gobierno está haciendo su mejor esfuerzo", declaró este lunes a Europa Press.

DEPURAR RESPONSABILIDADES

Guatemala trata de conjugar estas iniciativas de futuro con otras de depuración de responsabilidades por crímenes y abusos ocurridos durante la larga guerra civil (1960-1996) y por los que han sido reprobados recientemente paramilitares y responsables de los antiguos regímenes militares.

El presidente guatemalteco, antiguo militar, ha admitido que procesamientos como el del exdictador José Efraín Ríos Montt llegan tarde, pero son necesarios para potenciar una reparación de las víctimas.

"Lo único que podemos pedir es que se cumpla la justicia" y "habrá que acatar las decisiones que tomen los respectivos fallos de los tribunales que siguen el caso", ha asegurado este jueves.

Además, Pérez Molina ha apuntado que el pueblo guatemalteco busca la reconciliación y la tranquilidad, pero que "no se olvida" de lo ocurrido.

Europa Press