La resolución adoptada por unanimidad por los 15 miembros del máximo órgano de las Naciones Unidas también renueva por un año la autorización al despliegue de fuerzas navales internacionales en la zona, así como de otras medidas adoptadas para proteger el comercio marítimo en la región.
El documento recoge la preocupación por el hecho de que 'la escalada en el pago de rescates y la no puesta en vigor del embargo de armas (...) alimente el crecimiento de la piratería en la costa de Somalia'.
Asimismo, amplía hasta el 30 de noviembre de 2010 el permiso de entrada en las aguas territoriales somalíes de las fuerzas navales internacionales desplegadas en la zona para tomar las medidas necesarias en el combate a la piratería, siempre que cuenten con la autorización del Gobierno de Mogadiscio.
El Consejo de Seguridad también insta a todos los Estados a cooperar con el mecanismo multilateral encargado de supervisar el embargo de armas impuesto a Somalia desde 1992, que la ONU asegura es constantemente violado.
Horas antes de que el máximo órgano adoptara la nueva resolución, nueve piratas secuestraron a unas 700 millas al este de las costas de Somalia un superpetrolero de bandera griega, el 'Maran Centaurus', que transporta crudo desde la península Arábiga a Estados Unidos.
Por otro lado, la fragata portuguesa Alvares Cabral capturó a los piratas que el pasado domingo habían atacado al pesquero vasco 'Ortube Berria'.
El enviado especial de la ONU para Somalia, Ahmedou Ould-Abdallah, señaló el pasado 18 de noviembre en una reunión del Consejo de Seguridad que los piratas usan cada vez métodos más sofisticados y lanzan ataques a mayor distancia de la costa, ya que el secuestro de embarcaciones se ha convertido en 'un negocio muy lucrativo'.
Actualmente, los piratas somalíes retienen 14 barcos con un total de 265 tripulantes, según la organización no gubernamental Ecoterra, con sede en Nairobi y dedicada al seguimiento de la navegación, la pesca y la piratería en la costa del este de África.
Según datos de la ONU, los piratas secuestraron en los nueve primeros meses de este año 34 buques y 450 tripulantes, entre los que estaban los 36 tripulantes del atunero español 'Alakrana', que fueron liberados el 17 de noviembre tras 47 días de cautiverio.
Somalia vive inmersa en el caos y sin que un Gobierno central haya logrado imponer su autoridad desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré y los clanes tribales dividieron el territorio en feudos privados que controlan por medio de milicias paramilitares.