La veda la abrió el periodista de The Guardian, Tom Hodgkinson, en enero de 2008. En su artículo titulado ‘With friends like these ...’ (‘Con amigos como estos...) explicaba las conexiones existentes entre algunos inversores de Facebook y la CIA. Sus fundamentos van enfocados a una persona. Tras la cara conocida del gran inventor de Facebook, el joven Marc Zuckerberg, se encuentra Jim Breyer, uno de los tres socios claves cuya inversión a través de su firma de capital riesgo en la red social ascendió a los 13 millones de dólares en abril de 2005. Breyer además fue presidente de National Venture Capital Association (NVCA), la asociación que aglutina a las sociedades de capital riesgo de EEUU.
Además de Breyer, Facebook cuenta entre sus accionistas con firmas como Microsoft (cuya inversión ascendió a los 240 millones de dólares en 2007) y Greylock Venture Capital, que puso 27,5 millones de dólares. Esta última tiene como uno de sus grandes socios a Howard Cox, otro ex presidente de la NVCA, al igual que Breyer. Cox es además directivo de In-Q-Tel, una sociedad de capital riesgo perteneciente a la CIA. Su misión es la de “identificar y asociarse con compañías de nuevas tecnologías para proveer soluciones a la Agencia Central de Inteligencia”. Con todo esto, ¿Se puede llegar a entender Facebook como un sistema de vigilancia mundial?
Internet y las redes sociales abren un elenco interminable de posibilidades de saber sobre los demás. Sin ir más lejos, el pasado 22 de octubre se publicó que la propia empresa In-Q-Tel, perteneciente a la CIA, acababa de hacer grandes inversiones en un negocio dedicado a monitorear los medios y redes sociales contratando a la empresa Visible Technologies. según publica la revista Wired.
Visible Techonologies puede vigilar cada día más de medio millón de sitios de Internet, más de un millón de conversaciones, foros y posts en diferentes blogs, Flickr, YouTube, Twitter y Amazon. ‘Los clientes de Visible Technologies reciben información en tiempo real sobre lo que se está diciendo y haciendo en el ciberespacio, basada en una serie de palabras claves’.
Libertad de Facebook
Pero independientemente de las conexiones que Facebook pueda tener con la Agencia de Inteligencia, la red social deja publicar. No censura hasta que no hay denuncia, y por eso, en la misma red social se pueden encontrar movimientos en su contra,en los que los comentarios no son precisamente muy positivos. ¿Qué entidad dejaría a las personas hablar con auténtica libertad sobre la misma en su propia sede?
La libertad la marca Facebook. Si la polémica es notable en torno al posible uso que pueda hacer la CIA, esta se acrecienta sabiendo algunas polémicas normas que tiene la red social sobre los derechos de las imágenes, vídeo u otros documentos que introduces en tu perfil.
Se puede leer: “nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser sub-otorgada, sin royalties, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido que publiques en Facebook o en conexión con Facebook”. Por si faltara poco, se añade: “Cuando eliminas contenido, éste se borra (…) No obstante, entiendes que es posible que el contenido eliminado permanezca en copias de seguridad durante un plazo de tiempo razonable (si bien no estará disponible para terceros)”.